Desde el mediodía, representantes de los 16 gremios magisteriales que proclamaron la huelga de advertencia de 48 horas se dirigieron al Ministerio de Educación (MEDUCA) para recibir el resuelto que confirmaba lo acordado en la reunión de la noche del jueves.
El consenso se dio en la instalación de la comisión que revisará el proceso de transformación curricular, la de asuntos laborales y la de compromiso social por la educación.
Aixa Quintero, secretaria general del MEDUCA, entregó la Resolución 5424, que establece los tres temas que se discutirán.
Dirigentes docentes mantuvieron largas horas de discusión y luego de haber recibido la información, solicitaron al MEDUCA que se incluyera un punto que evitara represalias contra los dirigentes y educadores que participaron del paro, tema que causó debate entre ambas partes. Según ellos, no se debe descontar ningún día por derecho a protestar.
La resolución también señala que las fechas de diálogo serán fuera de la jornada escolar y participarán representantes de los gremios y de otros sectores del país.
Según el documento, cada asociación gremial con personería jurídica deberá enviar, a través de una carta, a un representante y a un suplente que participará del diálogo con especialistas del MEDUCA en cada uno de los temas.
Los educadores manifestaron que luego de este encuentro sostendrán asambleas en todo el país para decidir cómo participarán en el diálogo y por ahora se mantienen en alerta y no descartan alguna otra acción de protesta.
Clases irregulares.
A diferencia del jueves, las clases ayer fueron irregulares.
La lluvia y la inestabilidad que hubo el día anterior provocó que estudiantes se quedaran en sus casas y que en la mayoría de los colegios la asistencia fuera menos del 30%, según los directores de los planteles.
En los centros educativos de Paitilla, poco más del 50% de los profesores llegaron, pero los estudiantes no.
Las escuelas primarias fueron las que marcaron la diferencia. En las escuelas República de Chile y Pedro J. Sosa la asistencia fue total.
A pesar del llamado de los padres de familia, de que se enviara a los estudiantes a clases, en sectores como San Miguelito se vio más la inasistencia, que en el sector metropolitano.