Salama respondió a las críticas surgidas hace una semana por la tala de manglares y explicó que el proyecto se inicia en ese sitio, pero se extiende hasta el sector de Arco Iris, en un globo de terreno de varias hectáreas en donde las rutas que operan en la provincia tendrán su rampa de salida.
Aseguró que no habrá tranques en la ciudad ni mucho menos inseguridad porque se trata de una inversión que ofrece a los usuarios un nuevo concepto en el manejo del transporte de pasajeros, que por años lo han reclamado.
"La actual terminal de calle 13 cabe tres veces en el área de La Laguna", expresó Salama, quien agregó que entiende las quejas de algunos sectores, pero los invitó a conocer la realidad del proyecto, que asegura será mucho mejor a las instalaciones de Albrook, con almacenes, cinco salas de teatro, un hotel, varios ascensores y escaleras eléctricas.
La inversión, dijo, no es sólo del Grupo Salama, sino de una sociedad mixta con los transportistas colonenses, quienes contarán con el 51% de las acciones de esa unión, en donde no sólo operarán los buses, sino locales comerciales y unos 14 restaurantes de comida rápida. Todo bajo un mismo techo en un nuevo esquema comercial.
El monto ha invertir en la obra asciende a 52 millones de balboas y se espera que genere empleos directos e indirectos en su construcción y otros mil, una vez se concluya con la apertura de los negocios alternos que se establecerán.
Los permisos que tenemos de la Autoridad Nacional del Ambiente son para la tala controlada de los manglares, que fueron identificados previamente por la entidad, y una vez se termine esa fase, se rellenará la laguna cumpliendo con las exigencias ambientales requeridas, manifestó.
Negó que la construcción de la terminal Gran Centenario ocasione tranques vehiculares en la salida de la ciudad de Colón, tal como algunas personas han manifestado. Dijo que al contrario, la inversión incluye un reordenamiento de la entrada y salida de la ciudad con la ampliación de la vía y nuevos carriles.
"La terminal tendrá tres plantas y los buses ingresarán por la avenida Bolívar y saldrán directamente hacia Los Cuatro Altos, de manera que no habrá congestionamiento vehicular", dijo.
Habrá talleres, centro de abastecimiento de combustible, salones de descanso para conductores, estacionamiento para 280 buses y 12 locales comerciales.
Tendrá capacidad para 35 buses en rampa o pesa y para otros 97 en espera.
Además de estacionamiento bajo techo para unos 600 vehículos, también contará con un puente aéreo peatonal que comunique al proyecto con la Zona Libre de Colón, así como otro con acceso a la ciudad.