Nación

Termoeléctricas analizan irse del país por pérdidas

Estas empresas cuentan con una fuerza laboral de unas 300 personas.


Las empresas de generación térmica no descartan la posibilidad de recoger sus maletas y decir adiós a Panamá, tras el arrastre de pérdidas reportadas por el alza del combustible y el nuevo régimen impositivo establecido en las reformas fiscales.
De darse esta situación, ello podría traer una crisis energética en el país, pues el 41% de las plantas establecidas en Panamá generan electricidad con combustible.
Panamá América conoció, por ejemplo, que el componente térmico de la hidroeléctrica AES, de 45 MW de generación, se retirará del mercado este año.
Además, PanAm Generating Ltd, con una inversión de 90 millones de dólares, evalúa si seguirá operando en Panamá o cerrará su planta, tras experimentar por tres años consecutivos pérdidas millonarias y estar expuesta a los nuevos gravámenes fiscales.
"El punto es que nos va tan mal que estamos a punto de cerrar, y una situación como la reforma fiscal nos empuja más rápido", dijo López.
Por otro lado, la Corporación Panameña de Energía (COPESA) comparte la posición de su homóloga, pues tener pérdidas y pagar más impuestos es una ecuación que sólo los llevaría al despeñadero.
A ello habría que adicionar, que en el año 2004 cerró sus operaciones la empresa PEP, tras no resistir los embates del precio del petróleo.
Aldo López, gerente de PanAm Generating Ltd, precisó que la preocupación del sector térmico, es que si antes de aplicar el Cálculo Alternativo de Impuesto Sobre la Renta (CAIR) había un problema de competencia y elevados costos ahora las cosas se complican.
Aunque son conscientes de que con la nueva norma la empresa con una rentabilidad inferior al 4.6% puede solicitar una rectificación de su declaración de renta a la Dirección Nacional de Ingresos (DGI), los empresarios enfatizan que este proceso podría ser lento, teniendo en cuenta que se trata de trámites estatales. "En una empresa con pérdidas, el tiempo es dinero", dijo López.
Igualmente, la empresa que realice la solicitud de corrección tiene que someterse a un proceso de investigación financiera por parte de la DGI.
En este sentido, Enrique Sánchez de COPESA, enfatizó que como empresas eléctricas son auditadas por el Ente Regulador, la Comisión Energética, auditores internos y externos, sin contar la declaración de renta, "entonces qué más tenemos que probar".
A su juicio, aceptar las pérdidas de una empresa para que no pague el impuesto sería una medida discrecional de la DGI, que habría que ver si es cumplida a cabalidad.
Se trató de contactar a Bahía las Minas para tener su reacción con respecto al tema, pero los voceros de la empresa no se encuentran en el país.

  • En el mercado local, el 59% de la potencia firme a largo plazo es hidráulica, mientras que el 41% es térmica.

  • Aunque la generación hidráulica es más barata y podría garantizar mejores precios para el consumidor, la combinación de ambas fuentes es importante, ya que si el país pasa por períodos de sequía o cambios climatológicos bruscos, no depende únicamente de una fuente ni queda a expensas de apagones.


(ver ilustración en la portada del diario impreso)


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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