En Venezuela hay gente que está asustada y con miedo, porque piensa que el país va a llegar a un caos y que se va a establecer una segunda Cuba en América Latina, manifestó ayer una panameña que estuvo en Caracas durante el fugaz derrocamiento y posterior regreso del presidente Hugo Chávez al poder.
La fuente que está en Panamá y que solicitó reserva de su nombre, relató que estuvo desde el mes de marzo en Venezuela de vacaciones, período en el que intento recorrer el sector de Doña Bárbara en los llanos de ese país, pero no pudo hacerlo porque le advirtieron que "era peligroso porque había campamentos de entrenamiento de los Círculos Bolivarianos con instructores cubanos".
Añadió que la huelga convocada contra Chávez se cumplió en un 90 por ciento y la marcha hacia el Palacio de Miraflores (sede del gobierno) a la que asistieron miles de personas, "fue pacífica con gritos de consignas y cantos del himno nacional".
Sostuvo que en la movilización también iban adultos mayores con niños, "eran civilistas, no había desórdenes". La fuente dijo que en la mañana, al llegar la muchedumbre al Palacio de Miraflores, que estaba acordonado por miembros de la Guardia Nacional y la Municipal, les tiraron gases lacrimógenos a las personas, y luego, en la tarde, la impaciencia de los manifestantes hizo que jóvenes aparentemente estudiantes empezaran a lanzar piedras ante lo cual aparecieron los francotiradores.
Agregó que los hombres armados estaban apostados en edificios alrededor del Palacio de Miraflores. También escuchó un tiro de los francotiradores y vio cuando la multitud metía a una persona herida en una ambulancia, de la cual después la televisión dijo que había fallecido producto del impacto de la bala.
Según la fuente, tras esta muerte, un médico del Hospital Vargas comentó que había otros doce con tiros en la cabeza, lo que causó la ira de los manifestantes que empezaron a corear "Chávez asesino", reanudándose los enfrentamientos.
A su juicio, el supuesto apoyo de los militares a los que respaldaban la huelga fue "una trampa" para averiguar quiénes estaban en el movimiento contra Chávez.
"En Venezuela hay gente sumamente deprimida y descorazonada, mucho más cuando comenzaron los saqueos. Los chavistas se activaron en los barrios populares. Había mucha agresividad, se quemaron carros, en la avenida hacia Maiquetía se veía basura y llantas ardiendo, a tal punto que cerraron el aeropuerto internacional", subrayó.