El exembajador de Panamá en Japón, Juan José Amado III, podría enfrentar únicamente una sanción de tipo administrativa por las acusaciones que enfrenta de presunto peculado durante su gestión en ese país nipón, luego de que ayer los testigos que comparecieron a la audiencia lo exoneraron de culpa.
El excanciller Ricardo Alberto Arias aseguró durante su comparecencia que las imputaciones hechas contra Amado III carecen de fundamento, ya que la situación registrada en esa sede diplomática se debió básicamente a un déficit del yen japonés frente al dólar, lo que, aseguró, quedó debidamente explicado.
Durante su testimonio, Arias detalló que incluso el auto BMW que presuntamente Amado III había adquirido de manera irregular se encuentra registrado a nombre del Estado panameño y que finalmente se estableció la transparencia de lo actuado.
Arias se ratificó en dos cartas enviadas al procurador José Antonio Sossa, en las que revelaba que Amado III no mantenía ningún tipo de responsabilidad en las irregularidades detectadas en la embajada de Japón.
Por su parte, la fiscal Guillermina McDonald desestimó los cargos de falsedad y peculado doloso, pero solicitó una sanción por el desvío de fondos destinados al funcionamiento de la representación diplomática para otros menesteres relacionados con sus funciones de embajador.
De ser encontrado responsable de esta infracción, Amado III sólo recibiría una sanción de 30 días de arresto o días multa, que serían aplicados a manera de una amonestación por uso incorrecto de los fondos.
Por su parte, el abogado Jerónimo Mejía, miembro del equipo de abogados de Amado III, dijo que en la audiencia quedó demostrada la inocencia de su cliente, ya que éste justificó el uso de todos los fondos y aportó pruebas y testimonios que lo acreditan.
El propio Amado III dijo sentirse satisfecho por la forma en que se manejó el proceso judicial, debido a que se le permitió aportar todas las evidencias y pruebas sobre el uso de los fondos y que todo ha quedado aclarado ante la faz de la sociedad.