La convocatoria para un nuevo diálogo económico hecha recientemente por el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa, Mateo Castillero, fue calificada de extemporánea por representantes del Gobierno y de la empresa privada, quienes le solicitaron coordinar más con su bancada.
José I. Blandón, legislador arnulfista y representante del Gobierno en varios de los diálogos que se realizan, incluyendo el económico, manifestó que Castillero no parece haber sido informado por sus colegas de los resultados del diálogo económico.
Para el parlamentario, no hay razón para que se convoque nuevamente a un foro donde se discutirán propuestas que ya han sido analizadas, con resultados satisfactorios.
Este planteamiento fue respaldado por el presidente de la Cámara de Comercio, José Javier Rivera, quien dijo en el método de consenso utilizado durante la primera fase del diálogo económico estuvo presente un representante del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Añadió que esa consulta continúa con el análisis de temas como el desempleo y las reformas tributarias, donde también participan componentes de toda la sociedad.
Para Rivera, puede ser que el legislador Castillero no fue actualizado de lo alcanzado en las reuniones que duraron más de siete meses, pero para Blandón las exposiciones de su colega no tienen otros ribetes que los políticos.
"Yo atribuyo las declaraciones del legislador Castillero a que él parece representar una corriente distinta a la de Martín Torrijos dentro del PRD", dijo Blandón y señaló que esa es la que impulsa la candidatura del expresidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, para ocupar la máxima posición dentro de su colectivo.
Agregó que los trámites con los que hay que cumplir para concretar las obras que se desarrollarán producto de los acuerdos del diálogo toman su tiempo, pero que una vez se cumpla esa etapa los resultados serán más evidentes.
Igual consideración esbozó el presidente de la Cámara de Comercio, al aducir que uno de los mecanismos establecidos en el diálogo para el uso de los recursos, fue el control de los procesos de licitación y contratación.