La posibilidad de que Panamá firme un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos es algo distante y poco probable y una de las razones es que hay una contradicción entre las políticas proteccionistas de la administración de Mireya Moscoso y el espíritu de apertura y de integración mostrado últimamente.
Así se expresó el economista y docente en el área de negocios internacionales, Horacio Estribí, quien participó en el programa Enfoque que produce Dorita Reyna a través de RPC Televisión.
Por su parte, el abogado y especialista en derecho comercial, Jaime Raúl Molina, recalcó que ante un eventual TLC con Estados Unidos, este país haría mucho énfasis en la seguridad jurídica para sus inversionistas y que a su juicio en "este momento" ese país "tiene muchas dudas".
Molina reiteró las apreciaciones de Estribí al señalar la serie de contradicciones en el discurso del gobierno entre señalar las políticas de aperturas y el proteccionismo.
Citó las respuestas de la mandataria en una entrevista concedida recientemente en EU, donde por un lado manifestaba la importancia de un TLC con el país norteño, pero en otra parte criticaba la globalización, sin tomar en cuenta que los TLC apuntan hacia la globalización.
Molina expuso que un TLC con EU es un proceso muy largo que podría demorar hasta cuatro o cinco años y eso obviamente requiere de muchos esfuerzos y recursos y quizás Estados Unidos no está consciente de dedicar demasiados recursos a un país pequeño como el nuestro.
Molina señaló que el hecho de que la mayor preocupación de los panameños sean los aspectos políticos o coyunturales más que los TLC, es ya un "indicativo de que estamos atrás, muy atrasados con respecto al resto del mundo y de la región latinoamericana".
Se trata de Microserfin, que gestiona préstamos que van desde los 200 hasta los 3,000 dólares. El dinero es aportado para capital de trabajo.
Quintero manifestó que tampoco se les entrega dinero a quienes no han iniciado su negocio, precisamente, por la cantidad de empresas que abren y al transcurrir varios meses, ya no existen. El 70% de los préstamos en la micro y pequeña empresa se han concentrado en actividades comerciales y de servicios, ( peluquerías, fondas, café internet, servicios de mensajería, venta de ropa, etc.)la porción restante está dividida en actividades industriales y agrícolas.
Por su parte, el gerente de la sucursal de San Miguelito de Mi Banco, Alejandro Mes, explicó que los intereses de los préstamos son más altos que otros rubros de consumo, porque el microcrédito tiene la característica de “vender oportunidad”.
Esto significa que mientras los bancos se demoran en financiar préstamos personales o comerciales; los que van dirigidos a la microempresa son agilizados por la premura de las personas en conseguir el dinero para levantar el negocio. Hasta la fecha esta institución tiene una cartera de préstamos de más de 5 millones de dólares y sólo el 2% se trabaja con las garantías de AMPYME.