Nación

Tocumen es su hogar forzado

Cuarenta extranjeros se encuentran varados desde el sábado en Panamá y viven en el aeropuerto.


El Aeropuerto Internacional de Tocumen se ha convertido, desde el sábado, en el hotel provisional de un grupo de 40 viajeros que se trasladaba a Ámsterdam, en un vuelo de la Aerolínea Air France KLM.

La razón de su infortunio es la nube de cenizas emitida por el volcán Eyjafjalla, en Islandia, que mantiene cerrados la mayoría de los terminales aéreos europeos.

 

Personas durmiendo sobre cartones en las salas de espera y otras llamando a sus embajadas con la esperanza de encontrar una respuesta, es el panorama que se observa en el aeropuerto.

La erupción del volcán ha ocasionado la cancelación de los vuelos hacia gran parte del norte de Europa, por lo que miles de pasajeros se encuentran refugiados en cientos de aeropuertos, y sólo les queda esperar que termine la alerta internacional.

 

El pasado jueves, la Aerolínea Air France KLM se disponía a salir de Panamá con destino a Holanda, cuando se les informó que el vuelo fue suspendido, para sorpresa de los 200 pasajeros que se disponían a viajar.

La aerolínea se hizo cargo de ellos brindándoles hospedaje y comida, por dos días, pero por tratarse de un desastre natural ajeno a sus responsabilidades, los llevó nuevamente al Aeropuerto de Tocumen.

 

Los que podían pagar un hotel se fueron; en cambio, a los que sus recursos económicos no se los permite, permanecen en la espera de que el viaje se restablezca.

Algunos empleados y comercios del aeropuerto se solidarizan con las personas y les brindan alimentos, ya que muchos no tienen dinero suficiente para comprar comida.

Hay personas de varios países como Alemania, Nueva Zelanda, España, Holanda, Honduras, Guatemala, Ecuador, Costa Rica y Nicaragua, quienes ya se han familiarizado con los trabajadores a causa de su estadía en la terminal aérea.

 

Los que corrieron con mejor suerte fueron los ecuatorianos, ya que el Consulado se hizo cargo de ellos llevándolos a un hotel para hacer mejor su espera.

Benjamín López, un nicaragüense que vive en Barcelona, cuenta que la situación es preocupante, pues está perdiendo días de trabajo y no tiene una fecha fija para viajar.

Mientras, Elí René Espino, quien reside en Madrid, dijo que la atención que han recibido de la administración del aeropuerto ha sido de primera.

Agrega que es en las noches cuando pasan dificultades, debido a la incomodidad para dormir, pues lo hacen en cartones, sin sábanas y el frío es tormentoso.

Los pasajeros han intentado sin éxito comunicarse con sus consulados para lograr ayudar con la alimentación y con un hospedaje cómodo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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