La citada ley aún no ha sido sancionada y promulgada por el Órgano Ejecutivo.
Pero lo que más sorprendió a la Asociación de Guardavidas de Panamá es que ni el Sistema Nacional de Protección Civil ni la Cruz Roja Panameña organizaron un homenaje, en su día, a estos voluntarios, que aportan su profesionalismo gratuito durante los operativos de domingo de la temporada seca.
El presidente de esta agrupación, Nelson Lara, volvió a criticar al gobierno por el retraso de la sanción de esta ley que fue aprobada en tercer debate por la Asamblea Nacional, el pasado 24 de noviembre.
"Es inadmisible que nuestros gobernantes desconozcan que la Constitución expresa claramente que el Ejecutivo tiene 30 días hábiles para objetarla o sancionarla y sin embargo, han pasado más del tiempo previsto y no hay respuestas concretas".
Esta ley ha sido visualizada como el primer paso para el logro de grandes proyectos que esta organización tiene para la modernización y fortalecimiento del salvamento acuático como profesión, al reconocerla como tal.
Lara explicó que esta ley no beneficia a un grupo en particular, sino que es un documento que beneficia a la población que acude a las aguas, porque garantiza un guardavidas en todo los balnearios definidos y de acceso público.
La Ley, además de establecer los requisitos para obtener la idoneidad, otorga a los guardavidas un salario inicial de 500 balboas.
Actualmente, un guardavidas privado puede ganar entre 300 y 500 balboas. Mientras que algunos voluntarios apenas cobran 12 balboas diarios, a pesar del riesgo.
Recientemente, se aprobó una ley que garantiza la presencia permanente de guardavidas.