El representante de Santa Ana, Jair Martínez dijo que es consciente de que están rodeados por droga, deserción escolar, embarazos prematuros y por delincuencia, principalmente.
El concejal explicó que la delincuencia no se debe tanto a la falta de seguridad, sino a la pérdida de valores.
El ejemplo que trajo a colación es el de un niño de nueve años que simplemente ha decidio no regresar a clases y pasar a formar parte de una pandilla. "Esto se debe de alguna manera a la falta de valores y de la mala educación de los padres".
Señaló que como autoridad, tiene temor porque su carro y las paredes de la junta comunal han estado envueltos en balaceras debido a las riñas en las barracas, "por lo que estamos pensando en mudarnos".
Sin embargo, el mayor José Flores, de la subestación de El Chorrillo y encargado del área, dijo que las rondas policiales en la avenida Ancón se realizan las 24 horas.
Indicó que no sólo se brinda seguridad vehicular, sino que durante el día se ofrece el servicio motorizado, a pie o en bicicleta.
Los niños también han tenido que ceder su espacio a la delincuencia.
En la avenida Ancón hay un parque recreativo, justo al lado de una escuela primaria, en muy buenas condiciones, sin embargo, son muy pocos los que lo utilizan para la diversión.
Según señalaron algunos lugareños, lo que ocurre es que las bandas que operan en los alrededores del sector han hecho de la avenida su campo de batalla "y los niños corren peligro", según cuentan los residentes.
En nuestro recorrido conversamos con Auristela Moreno, maestra de la Escuela Justo Arosemena que funciona en el barrio.
Ella mencionó que teme mucho por la vida de los niños cuando salen del plantel.
"Las unidades policiales vienen cuando nosotros los llamamos. Aquí necesitamos una vigilancia permanente durante las horas de clase".
Dice que están preocupados y que por ello, recientemente llevaron a cabo un desfile resaltando los valores para crear, amor, tolerancia y respeto. Participaron los padres de familia y las autoridades.
Lo que señaló Moreno es que muchos niños llegan al aula con agresividad porque precisamente eso es lo que observan en sus hogares y no dudan en repetirlo.
Existe un puesto policial muy cerca de la escuela, justo al lado de los Bingos Nacionales