Todo está listo para la conmemoración del Día de los Difuntos, en el que cada 2 de noviembre familiares de los que ya se han ido al cielo, asisten al camposanto para llevar alguna ofrenda floral, rezar un rosario o regresar al lugar donde alguna vez dejaron a su padre, madre, hijos, hermanos, cónyuge o un amigo.
Es aún tradicional en los pueblos interioranos de Panamá, que días previos a la llegada del Día de los Difuntos, los cementerios reciban una gran afluencia de personas que llegan con latas de pintura, albañiles arreglando o construyendo nuevos escenarios en las tumbas, y las maquinitas no paran de limpiar.
“Muchos tratamos de mantener nuestras tumbas limpias y las visitamos periódicamente, pero hay otras en abandono, ya nadie las visita y están sucias llenas de monte; hay personas que solo se aparecen el 2 de noviembre”, platicó María Mercedes Nieto.
Mientras los funcionarios del Municipio que laboran en el cementerio dijeron que en el camposanto se ven muchas cosas admirables, como una colonia de orientales que van a las tumbas de sus paisanos y realizan actos de la cultura de ellos, dejan frutas sobre las tumbas y hacen una comilona sentados en el suelo.
El Municipio de Los Pozos, desde hace algunos días, ha mantenido una cuadrilla limpiando el lugar.
En la ciudad de Chitré se tienen programadas misas en memoria de los desaparecidos, a las 7:00 a.m. y 6:30 p.m. en la Catedral San Juan Bautista.
En la parroquia San Miguel de Monagrillo, a las 7:30 a.m. en el templo de Monagrillo, y a las 6:30 p.m., en el templo de Llano Bonito. En la parroquia Nuestra Señora del Rosario, a las 10:00 a.m.