Antes, los matrimonios eran para toda la vida, ahora las parejas llegan a casarse para experimentar; van a ver si les va bien, aseguró el obispo Pablo Morales.
En las separaciones todos pierden, en especial los hijos. Los divorcios son el reflejo de la crisis de la sociedad, en la que se van perdiendo poco a poco los valores y todo se toma a la ligera.
Las parejas que están en un proceso de divorcio deben evaluar si hay posibilidades de recuperar el matrimonio, aunque sea difícil.
“Hay que buscar ayuda profesional y espiritual para fortalecer la relación.