Lima. Unas diez mil personas se congregaron ayer en la Plaza de Armas de la ciudad selvática de Iquitos, en el nororiente del Perú, para exigir la renuncia inmediata del presidente Alberto Fujimori y la salida de Vladimiro Montesinos.
Las protestas se dieron horas antes de que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el colombiano César Gaviria, llegara anoche a Perú, donde buscará una salida a la grave crisis política generada tras el sorpresivo retorno del polémico ex asesor Vladimiro Montesinos.
Gaviria llegó al aeropuerto de Lima a las 21.17 hora local en vuelo de la compañía American Airlines acompañado del jefe de su gabinete, Fernando Jaramillo, y un asistente.
Por otra parte, en un mitin que encabezó el líder opositor Alejandro Toledo, la gente manifestó su repudio por la vuelta del polémico Montesinos.
¿Quién carajo manda el Perú por Dios?, preguntó Toledo tras rechazar las declaraciones formuladas ayer por Montesinos, desde la sombra, a una emisora radial.
El ex candidato presidencial instó a los otros partidos de oposición a "cuajar una unidad nacional para sacar a Fujimori y a Montesinos.
Por otra parte, Montesinos confirmó ayer desde su país que abandonó Panamá por temor a un atentado contra su vida por parte de los grupos guerrilleros Sendero Luminoso, Movimiento Revolucionario Tupac Amarú o de narcotraficantes que operan en Panamá.
"Venciéndose los 30 días que la ley me permitía permanecer en Panamá, y sabiendo que varios grupos del MRTA, Sendero Luminoso y narcotraficantes que están en Panamá, pensaban atentar contra mi vida, decidí regresar a mi patria", señaló.