Respondiendo al llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Salud reforzó la vigilancia en los puertos y aeropuertos para monitorear la condición de salud de los pasajeros antes que ingresen al país.
La medida obedece a la epidemia mortal que ha provocado una nueva cepa de la bacteria “E-coli” que jamás había sido vista y que ha causado la muerte de 18 personas en 10 países de Europa.
También se ordenó extremar las campañas sobre la importancia del lavado de manos, frutas y vegetales.
El infectólogo, Xavier Sáez-Llorens explicó que esta cepa produce toxinas que causan disminución de las plaquetas que hacen la coagulación de la sangre, produciendo hemorragias y fallas renales.
Lo novedoso de la enfermedad, que comienza con diarrea, fiebre y calambres, es que las toxinas son más resistentes a los antibióticos, convirtiéndose en el brote con mayor volumen de casos.
El MINSA advirtió que cualquier persona que ha viajado a Europa y presente estos síntomas debe acudir a las instalaciones de salud y no automedicarse.