La resolución emitida por la Alcaldía de Panamá en la que se prohíbe el sacrificio de los toros durante las corridas que se realizarán este fin de semana en el gimnasio Nuevo Panamá, pondrá en peligro la vida de los toreros, advirtió Francisco Escribano, empresario español y miembro del comité organizador de este evento.
Hoy sábado y mañana domingo se llevarán a cabo dos funciones en el gimnasio Nuevo Panamá en las que tres toreros lidiarán ejemplares importados de México, que según Escribano, están criados para morir en el ruedo.
Explicó que al no atentarse contra la vida del animal, éste tiene más opción de arremeter contra el torero, lo que duplica la posibilidad de salir malherido.
Escribano reiteró que una "fiesta brava" sin la muerte del animal no tiene significado, porque no se trata de salvaguardar la vida del toro, sino de una cultura ancestral, traída desde España en tiempo de la colonia.
Sin embargo, Escribano estimó que el hecho de no sacrificarse el toro atraerá más público y con ello habrá más ganancias para la empresa promotora del evento.
El alcalde encargado, Augusto Díaz, emitió una resolución en la que se prohibió el sacrificio de los toros durante la realización de las dos corridas que se efectuarán en el gimnasio Nuevo Panamá.
Ante esta exigencia, la empresa promotora de esta actividad, Pana Tauro Sevilla S.A., cuestionó el hecho aduciendo que desde un principio se habían establecido las "reglas del juego".
Por su parte, el torero español, Corro Díaz, argumentó que no matar al toro es casi igual que "cuando un artista no culmina su obra".
Cuestionó el hecho de que en esta actividad no se mate a los animales, pero aseguró que respetará la decisión de la Alcaldía.
Por otro lado, la Asociación Amigos de los Animales deploró el hecho de que en Panamá se realice esta actividad y sostuvo que desde que se conoció la noticia iniciaron una serie de actividades y protestas para frenar la realización de la llamada fiesta brava.