La organización y gestión del sistema educativo panameño se caracteriza más por las prácticas burocráticas, centralizadoras y clientelistas, que por una administración eficiente, manifestó ayer el secretario general del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Martín Torrijos, durante su participación en el conversatorio auspiciado por el Foro Permanente para la Educación del Siglo XXI.
"La educación debe merecer la más alta prioridad dentro de las políticas del Estado panameño", expresó Torrijos, en el evento que se efectuó en el auditórium de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT), y que reunió a estudiantes, profesores, empresarios, trabajadores, padres y madres de familia, así como acudientes y directores.
Según Torrijos, aunque en Panamá se cuenta con indicadores de escolarización y recursos, entre los mejores de América Latina, existe un amplio consenso nacional de que la educación nacional "no está preparando a las nuevas generaciones" para trabajar y vivir decentemente en la sociedad moderna.
Sostuvo que la mayor parte de los estudiantes panameños reciben una educación diseñada para el siglo pasado, y que muchos panameños y panameñas están excluidos de una educación de calidad por razones geográficas, étnicas, culturales y de pobreza.
"Los hijos de familias indígenas, rurales y urbano marginales, son los que menos oportunidades tienen de educarse y son los que más repiten y desertan", dijo Torrijos.
Frente a este panorama, Torrijos subrayó que antes de tomarse decisiones respecto al contenido de los cambios que demanda el sistema educativo, se debe "reflexionar desapasionadamente, porque no nos podemos dar el lujo de volver a fallar en un tema tan fundamental para el futuro del país".
Añadió que vinculado a la pobreza se encuentra el elevado índice de criminalidad, que torna insegura las principales ciudades del país. "La mayoría de los estudios efectuados al respecto demuestran que la criminalidad está asociada a la descomposición de los hogares, el desempleo, la pobreza y a una educación deficiente", puntualizó Torrijos.
Además también mostró su preocupación por la depredación del ambiente natural en Panamá, propugnando por una política que preserve la naturaleza para las actuales y futuras generaciones de panameños, de la región y el mundo.