A ocho días de concluir con su período presidencial, el presidente de la República, Martín Torrijos, reconoce que son varias las tareas que quedan pendientes: el transporte, la seguridad y la educación, están entre los principales asuntos que debe enfrentar con urgencia la nueva administración.
La ratificación del Tratado de Promoción Comercial (TPC) o Tratado de Libre Comercio (TLC) por el Congreso de los Estados Unidos es otra de las tareas pendientes.
Se atribuye el retraso en la ratificación de este acuerdo comercial con los Estados Unidos a una “mala decisión” política del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), al elegir a Pedro Miguel González, como presidente de la Asamblea Nacional, hubo una negativa de los norteamericanos a ratificar el acuerdo por el proceso judicial que le mantienen abierto.
Ahora, los norteamericanos exigene nuevos elementos como cambios en la legislación laboral y la la ley de las sociedades anónimas.
Por voluntad propia, Torrijos acortó su mandato en dos meses, al promover en el año 2,004 una reforma constitucional para que el período de gobierno concluyera el 30 de junio y no el 31 de agosto como establecía hasta entonces la Carta Magna.
Sobre la base de estas reformas, el artículo 181 de la Constitución Nacional, dispone que el mandatario tomará posesión del cargo el primer día del mes de julio, después de su elección, anteriormente lo hacía el 1 de septiembre.
Torrijos dice que se siente “satisfecho y contento” por el trabajo realizado.
En el tema del transporte Torrijos considera que se sentaron las bases, no es sólo descartar los diablos rojos o construir un metro, se trata de un trabajo complejo en el que se han logrado adelantos como la instalación nuevos semáforos, construcción de puentes, ampliación de vías y otras obras complementarias en las que se ha avanzado.
Reconoció el aumento de la violencia, lo cual atribuye a las acciones del narcotráfico internacional que origina el surgimiento de pandillas y otras acciones delictivas.
Considera que en materia de corrupicón, se ha avanzado, sobre la base de la transparencia en el manejo de los temas del Estado.
Torrijos considera que uno de los princiaples logros de su administración fue el que Panamá recuperara su personalidad a nivel internacional.
Se cuestionan los viajes que ha hecho, pero hay que tomar en consideración que gracias a estos, el país ha recuperado su personalidad internacional.
Panamá se mantiene como uno de los principales países en inversión extranjera, gracias a los contactos hechos en esos viajes.
Destacó, además, que su administración puso en orden las finanzas públicas y ha mantenido una economía en crecimiento, a pesar de la situación internacional, lo que ha permitido que el desempleo haya descendido a 4.2 de la población económicamente activa.
Uno de los principales fracasos de la administración Torrijos estuvo en materia educativa, cuatro ministros en cinco años, ninguno de los cuales llenó las expectativas.
Aunque la frase “reforma educativa”, levanta pasiones y trae malos recuerdos a la mayoría de los panameños que tienen registro histórico, esta será una de las principales tareas que debe enfrentar el nuevo gobierno.
Actos de corrupción, malos manejos, retrasos en los nombramientos, extravío de cheques, cierres de calles, constantes paros, son sólo algunos de los problemas que debe enfrentar el nuevo gobierno.
Fin de mandato.
Con Torrijos concluyen su mandato, los diputados, alcaldes, representantes de corregimiento y concejales que fueron electos en el 2,004, así como los Ministros de Estado, directores y demás funcionarios que le acompañaron en su gestión presidencial.
A diferencia de los demás presidentes, el mandato actual dura 4 años y diez meses.
El período constitucional en Panamá es de cinco años.