Las investigaciones del triple homicidio registrado cerca del río Tapia y el manglar de Don Bosco, apuntan a un claro ajusticiamiento al estilo de paramilitares colombianos.
Las víctimas fueron cruelmente torturadas y luego degolladas, según indicaron agentes de la Policía Técnica Judicial (PTJ), mientras que aún no se tienen indicios de la identificación de la tercera víctima.
Una fuente explicó que estas torturas se aplican para sacar información sobre nexos con el narcotráfico o para acallar a los que conocen del trasiego.
Una de las hipótesis es que entró un cargamento por este lugar y que los hoy occisos tenían conocimiento de la ubicación de la droga, pero otro grupo hizo el tumbe.