Las acusaciones contra Traad Porras surgen tras la declaración de un navegante del Perseus V, condenado a 11 años de prisión, quien aseguró que el barco existía un segundo caleto con otra tonelada de cocaína.
Por esta declaración un equipo de investigadores de la DEA se trasladó a Colón para realizar una inspección a la nave, ya que luego de su captura fue donado a Panamá.
Sin embargo, durante la inspección se encontró el caleto, pero no la droga. Dentro del Perseus V también existían una carga de chatarra y combustible que desaparecieron.
No obstante, un testigo protegido hizo señalamientos contra Traad y Luna por lo que el fueron indagados, diligencia que culminó a las 4: 00 a.m., de ayer.
En tanto, el abogado Arturo González, representante legal de Traad, aseguró que no existen evidencias para conectar a su cliente con la droga ni con ningún ilícito.
Detalló que su cliente nunca abordó esa embarcación y que tampoco practicó diligencias en él.