Los trabajadores se declararon ayer en "estado de alerta" ante las medidas económicas que cada día agobian más al pueblo panameño, y advirtieron que no permitirán que se juegue con el futuro de la Caja de Seguro Social, Banco Hipotecario Nacional, Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.
De acuerdo con la dirigente de la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) Norma Cano, de no tomarse los correctivos por parte del Gobierno Nacional, en cualquier momento podría estallar un "caos" en el país, similar al suscitado en la provincia de Bocas del Toro.
Cano rechazó el alza de la tarifa del transporte colectivo, exigido por este gremio a 0.25 centésimos, y el traslado de la Gran Terminal de Transporte que ha incrementado el costo para los usuarios.
Precisó que el traslado de los autobuses del área Oeste del país, ha dejado sin trabajo a gran cantidad de panameños y encarecido los costos.
Puntualizó que lo sucedido en Bocas del Toro, no puede verse como un hecho aislado sino que producto de la demagogia de las autoridades, el pueblo se vio abocado a acciones de fuerza para obtener soluciones reales a sus necesidades.
La CNTP pidió al gobierno rechazar la aplicación de las medidas de fuerza, y la solución a los problemas del pueblo para evitar que otras provincias recurran a las mismas medidas.
"Hoy más que nunca llamamos al pueblo estar vigilante y mantener la unidad si el gobierno no brinda soluciones a las necesidades sociales", recalcó Cano.
El gremio sindical cuestionó la política económica del gobierno, que sigue los lineamientos de las Instituciones Financieras Internacionales con la firma de la Carta de Intención.