La restauración de siete cuencas hidrográficas consideradas como las que tienen gran potencial para energía hidráulica, biomasa, abastecimiento de agua potable y para el riego, es uno de los proyectos que desarrollará la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) a largo plazo.
Se trata de una iniciativa que se efectuará con la ayuda ténico-financiera de la Corporación Andina de Fomento, que firmó un acuerdo con la ANAM por cinco años.
El proyecto evaluará y propondrá planes de inversión para las cuencas prioritarias, además de contribuir con la protección de los acueductos rurales.
Otros de los programas que incluirá el proyecto es la puesta en ejecución de planes pilotos sobre energías renovables, sobre todo para las comunidades del campo.
La utilización de los recursos de estas cuencas servirá como un mecanismo para equilibrar problemas como las deficiencias de los suelos y su degradación, la deforestación, la sedimentación, entre otras afectaciones.
En la actualidad la ANAM restaura las cuencas de los ríos Chiriquí, La Villa y Zaratí, con el objetivo de incrementar los niveles de producción de los recursos hídricos en calidad y cantidad de las fuentes de abastecimiento para las plantas potabilizadoras y acueductos rurales.
Esto se hace mediante la reforestación y la capacitación de las comunidades adyacentes.
La cerca que cubre el cuadro está oxidada y una parte en el suelo, debido a los años que no se le ha dado mantenimiento.
Curiosamente se observó que es el tendero improvisado de algunas de las barracas que se encuentran a su alrededor.
También, las gradas dañadas, viejas y oxidadas dan cuenta del abandono por parte de las autoridades.
Al respecto, Zenen Mosquera, representante de Curundú, adelantó que para este año se tiene planeado arreglar la cerca, luces y la gravilla, pero cuando baje la partida de inversión.