Ricardo Martinelli se presenta como un administrador y no como político. Asegura que el mal de este país es que todo se hace por política y promete acabar con esa tradición de lograr ganar la silla presidencial el próximo 2 de mayo.
"El que no logre mejorar sus ingresos en un 1 por ciento o reducir sus gastos en 1 por ciento, no sirve como administrador", sentenció el candidato presidencial de Cambio Democrático en un almuerzo con directivos de Editora Panamá América (EPASA) y representantes de los diarios que edita: El Panamá América, Crítica y Día a Día.
Martinelli, empresario, ex director de la Caja de Seguro Social (CSS), ex ministro de Asuntos del Canal y actual directivo del partido Cambio Democrático, respondió a una serie de interrogantes sobre diversos temas de interés nacional, que le formularon los periodistas y directivos de EPASA.
El empresario no es partidario de destinar dineros que provienen de las utilidades del Canal para utilizarlos para fines específicos.
Advirtió que si se empieza a destinar recursos del Canal para carreteras y puentes todo el mundo va a pedir. "Es preferible seguirle dando los fondos al Canal al Estado, en lugar de dárselo a algo específico porque se va a formar la pedidera y esto podría meter la mano de la política dentro del canal y habría problema", manifestó el candidato presidencial.
Si cambiaría algo dentro del Canal, Martinelli señala el aspecto de las relaciones laborales ya que considera que el método de selección no es el más adecuado. "Hay que promover las mejores relaciones obrero patronal en el Canal porque ese es el punto vital del éxito del Canal de Panamá", destacó el ex ministro de Asuntos del Canal.
Con respecto a la expansión de la vía acuática, destacó que le tocará al próximo Gobierno llevar a cabo ese macro proyecto que permitirá reactivar la economía nacional.
A juicio del candidato, el recurso económico para llevar a cabo este macro proyecto lo puede producir la misma vía acuática, pero señaló que lo que se debe hacer es no incluir más los dineros del Canal para cubrir el déficit fiscal del Gobierno.
"Hay que sacar las cuentas del Canal de las finanzas del Estado para darle una verdadera autonomía", aseguró. Martinelli propone titularizar los ingresos que el Canal aporta al Estado para conseguir un financiamiento internacional para construir la expansión de la vía acuática.
A su juicio, el Canal representa cerca de B/.400 millones "cash". "Estoy confiado que una vez se obtenga el grado de inversión vamos a lograr el financiamiento, siempre y cuando saquemos al Estado panameño de la contabilidad del Canal", advirtió Martinelli.
Para Martinelli, el problema de la CSS se resuelve nombrando un "verdadero" administrador al frente a la institución, no a un economista ni abogado, y que además sea un "cachimbón, una persona que sea la que menos grite y que sea apolítica".
Dice que no entiende como la ley de la CSS no le permite a la institución comprar su propia deuda, aspecto que se ve limitado porque la institución mantiene depósitos en el Banco Nacional de Panamá ganando 1 por ciento o menos de interés.
Propone modificar la legislación actual para otorgarle flexibilidad a la CSS en el sentido de que pueda hacer uso de sus propias inversiones y convertirla en un ente activo en la compra de la deuda externa del Estado.
"Déjeme decirle que hay obligaciones con grado triple de inversión segura, mayor que las del Banco Nacional", destacó el candidato.
Reconoce la crítica situación por la que atraviesa la CSS a tal punto que todo el que tenga menos de 35 años actualmente no llegará a jubilarse.
"El sistema actual no funciona y todos los países del mundo han modificado su ley de seguridad social y el próximo gobierno tiene que hacerlo gane o pierda Ricardo Martinelli", manifestó.
Advierte que de tener que tomar una decisión pondría una fecha tope para llegar a un consenso con todas las partes sobre la solución al problema.
Para Martinelli no es que la CSS sea ineficiente, sino que se trata de un problema de administración y hay que descentralizar el Complejo Hospitalario para ampliar las coberturas con el mismo personal.
"La gente no ha querido entender el problema y si no cambiamos las cosas van a ser peor", advirtió el empresario. No cree que el problema de la institución se resuelva creando fideicomisos para tierras. "Esto no es un problema de activos sino de flujo de caja o es que piensan pagar a la gente con tierras o con acciones de empresas", indicó.
" La gente no quiere cobrar con tierras ni con acciones, la gente quiere su plata", advirtió Martinelli. En cuanto a utilizar dineros de las empresas privatizadas, destacó que éstas tampoco están rindiendo lo que deberían "porque ponen como representantes en las juntas directivas a ministros que no saben leer ni escribir y sólo van a cobrar dietas de B/.6 mil".
A juicio de Martinelli uno de los factores causantes del desempleo es el Código de Trabajo que por tener una legislación inflexible no permite que los empresarios inviertan en Panamá.
Indica que el sector que mayor genera plazas de trabajo en el país es la micro y pequeña empresa, sin embargo, cuando se despide a un trabajador, la rigidez del Código de Trabajo pone en peligro la estabilidad de la empresa y el resto de las plazas.
Martinelli aboga porque al sector de la pequeña y mediana empresa no se le aplique el Código de Trabajo porque es una limitante para las inversiones.
Denunció que la legislación laboral es tan obsoleta que cuando un grupo de trabajadores están en huelga, la ley señala que no se pueden revisar los libros de la empresa y mucho menos sacarlos de las instalaciones.
"Tenemos que hacer un Código de más trabajo porque el actual no es un generador de plazas de trabajo", manifestó. Señaló que en Panamá "es un lío botar a una persona ya que eso cuesta mucho y nuestro sistema permite demasiados días de vacaciones. Debería ser como en otros países del primer mundo que son sólo 15 días de vacaciones".
"Claro que si, la corrupción hay que investigarla sin importar quién está vinculado", respondió Martinelli, a la pregunta realizada si investigaría a la mandataria Mireya Moscoso si es señalada en alguna irregularidad.
"Creo que hay mucha gente con los pantalones bien puestos para meter preso a un presidente", respondió el candidato. Con respecto a los cónsules que obtienen millonarias sumas de dineros de las utilidades que generan algunos consulados, Martinelli reconoció que hay una gran cantidad de consulados muy lucrativos y dijo que "es inconcebible que los cónsules ganen la plata que ganan los consulados panameños".
En el tema de carreteras, Martinelli promete "autopistear" el país o sea construyendo autopistas por todos lados, porque es la única manera de que haya riqueza en Panamá.
"Aquí en Panamá tenemos las mismas carreteras de hace diez años y no estoy de acuerdo con José Miguel que dice que hay que darle todas las construcciones de carreteras al MOP, eso es una locura", declaró el candidato presidencial.
Martinelli propone volver a instituir la Junta Nacional de Caminos para que sea la entidad que vele por el mantenimiento de las carreteras y autopistas estatales.
En el caso del transporte público, Martinelli propone que los cupos sean utilizados como certificados para que los transportistas tengan participación económica en la nueva corporación que pretende crear para que se encargue del sistema de transporte público de pasajeros.
Aquí hay que copiarse del sistema de las ciudades de Curitiba, Brasil; y Bogotá, Colombia y para ello habría que empezar con la construcción de seis o siete terminales en la ciudad por su característica en línea recta, explicó.
Agregó que de las siete terminales que se construirían, los buses que no se usen o que no sirvan para el servicio en el interior, previo a un avalúo de la Contraloría y del MEF, se venderían como chatarra o se exportarían.
Para Martinelli, la única forma de solucionar le problema es involucrando a los transportistas, comprándoles su bus y el certificado de acción sería el cupo, lo cual le permitiría incorporar a los palancas y pavos al servicio de cotización de la CSS. De acuerdo con el candidato, el sistema que propone representaría una inversión de cerca de B/.40 millones.
En materia de Educación, Martinelli dijo que cambiaría el modelo actual para hacerlo más moderno y acabar con la producción de conformistas que lo único que quieren es ser empleados públicos.
De acuerdo con el candidato, el sistema carece de capacitación de maestros y profesores, y por otro lado, sólo se educan a los estudiantes para ser empleados públicos.
Indicó que si continúa con el mismo sistema, Panamá seguirá produciendo la misma clase de estudiantes que estudian las mismas carreras como ocurre actualmente con más de 1500 jóvenes en la Universidad de Panamá, matriculados en Administración de Empresas.
"No hay asesoría a nivel medio que le diga a un estudiante que carreras escoger", advirtió el empresario.
Martinelli propone descentralizar la educación del nivel provincial a municipal, es decir al nivel más bajo. En cuanto a la enseñanza del idioma Inglés, Martinelli aseguró que tiene un proyecto para masificar ese idioma en Panamá, el cual consiste en "traer un ejército de profesores de Inglés que le enseñen a los panameños".
En cuanto a este aspecto, prometió derogar las leyes mordazas y en cuanto a la despenalización de la calumnia e injuria, dijo que hay que buscar un punto medio.
Explicó que el hecho de que uno sea un político no significa que te digan de todo. "Con franqueza las cosas que se publican en contra de las figuras públicas en su mayoría son falsas", aseguró el candidato presidencial.
"Creo que es muy injusto que con el pretexto de la despenalización y de la libertad de expresión, difamen de forma tan cruel a una figura pública que también tiene familia y mamá. Si las leyes aquí fueran expeditas, no habrían tantas personas difamadas porque aquí uno es culpable hasta demostrar su inocencia", declaró Martinelli.