Al igual que gran parte del público norteamericano, el guionista Lawrence Wright apenas podía apartar la vista del televisor en 1989, cuando los canales noticiosos transmitían detalles de la invasión de Panamá por fuerzas de Estados Unidos para apoderarse del dictador de ese país, Manuel Noriega. "Por esa época, Noriega estaba considerado como el individuo más malvado del universo", recuerda ahora Wright, cuya cinta "Noriega, God"s Favorite" (Noriega, el favorito de Dios) se estrena este fin de semana en una cadena norteamericana de televisión por cable.
Noriega, que fue colaborador de la Agencia Central de Inteligencia, había dicho que si los norteamericanos invadían su país desataría una oleada de destrucción que incluiría la voladura del Canal de Panamá.
Pero cuando los norteamericanos llegaron al país, el general se refugió en la nunciatura apostólica en Panamá, donde las acciones de los invasores se convirtieron en algo muy parecido a una película cómica.
Noriega continuó casi dos meses en la nunciatura, que equivale a una embajada vaticana, y confesó ante los enviados vaticanos toda una serie de pecados, mientras los norteamericanos permanecían en el exterior de la misión y trataban de obligarlo a salir tocando música de rock a todo volumen. "Lo que captó mi imaginación fue el improbable enfrentamiento entre ese dictador que buscaba su salvación y el nuncio papal, que deseaba evitar una situación embarazosa para la iglesia", dijo Wright, que es autor de varios libros y escribe además para la revista The New Yorker. "La escena tenía un gran potencial dramático y todo el resto de la historia salió de ahí", agregó.
Así que mientras Jimi Hendrix interpreta a todo volumen "The Star Spangled Banner" y Bobby Fuller canta "I Fought the Law (And the Law Won)", Noriega cuenta su historia.
Es una historia fascinante de un hombre de contrastes asombrosos, dijo Wright, que también coescribió el guión de la película "The Siege", protagonizada por Denzel Washington.
Es un individuo que fue lo suficientemente inteligente como para hablar en Harvard y hacer un buen papel. Fue lo suficientemente corrupto para permitir que los narcotraficantes colombianos transportasen cocaína a través de Panamá rumbo a los Estados Unidos, donde era canjeada por armas para los rebeldes nicaragüenses conocidos como "contras". Pero fue también lo suficientemente estúpido como para quedarse con buena parte de la cocaína, con lo que enfureció a los narcos y a los contras, así como a los poderosos partidarios de éstos en los Estados Unidos.
Y cuando trató de arreglar las cosas permitiendo elecciones democráticas supervisadas por el presidente Jimmy Carter, fue lo suficientemente tonto como para ser descubierto en pleno fraude electoral. "No creo que la gente sepa mucho" acerca de Noriega, dijo Wright."Creen que se trataba de un pequeño dictador centroamericano con el cutis malo y nada más.Pero era un individuo fascinante".
Noriega había asumido el control del ejército panameño a la muerte del general Omar Torrijos en un accidente aéreo en 1981.Arregló las elecciones de 1984 en favor d un partido favorable a los militares, y luego anuló las elecciones cuando ese mismo partido perdió los comicios de 1989.
Hoy día, convicto de narcotráfico, está recluido en una cárcel estadounidense.Si algún día sale de ella, lo más probable es que sea devuelto a Panamá para que responda a acusaciones de asesinato.
La cinta producida para la televisión es protagonizada por Bob Hoskins en el papel de Noriega y dirigida por Roger Spottiswoode.La cinta se filmó en Manila a un costo de 5 millones de dólares. La producción se transmite el domingo por la cadena Showtime.