El director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, Pablo Quintero Luna, propuso a los órganos Judicial, Ejecutivo y Legislativo elaborar un proyecto de ley para imponer severas penas de cárcel a los conductores ebrios e irresponsables que ocasionen muertes por accidentes de tránsito.
La petición surge luego que los resultados fatales por accidentes de tránsito suscitados durante los carnavales, se incrementaron, sobre todo producto del consumo de bebidas alcohólicas.
"Vemos con mucha preocupación el incremento de las víctimas de tránsito que este año durante los carnavales superaron las 14, muy por encima de las 4 muertes que se reportaron el año pasado", destacó.
Aseguró que es el momento propicio para que la ciudadanía vuelva a reflexionar sobre la importancia de lo que es conducir un vehículo y la responsabilidad que eso acarrea.
"La ley debe ser mucho más severa con las personas que conducen bajo los efectos del alcohol e inclusive bajo los efectos de las drogas", destacó.
"Para mí una persona que conduce en estado de ebriedad es como alguien que tiene un arma que comienza a disparar al aire y que de un momento a otro puede hacerle daño a alguien", enfatizó.
"..esa liberación ha sido un éxito en este país -explicó a El Panamá América el presidente ejecutivo de CWP, José Miguel García- y recordó que "nosotros hemos hecho mucho por ella, por lo que no acepto que por razones comerciales o por razones de que hayan empresas que no hicieron sus deberes, se quiera encontrar alguna culpa para su falta de éxito en sus negocios, que traten de restar importancia al trabajo que esta empresa ha hecho por la liberalización."
"Mucho de los nuevos entrantes han solicitado interconexión antes de tener concesiones y a mi me parecen absurdas ese tipo de cosas, y CWP se les va rechazar porque uno de los requisitos para la interconexión es tener una concesión", apuntó García.
La preocupación de Cable, sin embargo, parece ir más allá de la interconexión. Para José Miguel García se trata de la posibilidad de crecimiento del mercado panameño de las telecomunicaciones.
El alto ejecutivo dijo a este rotativo que en el último lustro la inversión anual de Cable ha promediado 90 millones de dólares, y unos 220 millones en costos operativos. Hasta ahora el mercado de telecomunicaciones representa el 6% del PIB.
"Lo que tiene que ocurrir ahora es que estas nuevas empresas vengan con ánimo de invertir y desarrollar, porque en Panamá todavía tenemos un mercado grandísimo", expresó.
La digitalización, la cobertura, la introducción de una industria sólida, la internacionalización de Panamá como centro de telecomunicaciones y que este país posea la mejor oferta en telecomunicaciones para las Américas, son subrayados por García como los principales logros de CWP, por lo que para que el mercado interno crezca estima que los nuevos operadores deben ofrecer nuevos productos y no limitarse al usufructo del mercado existente.
"Estamos hablando de solamente un 17% de penetración de la telefonía celular, cuando por ejemplo, un país como Jamaica está en el 45% de penetración", subrayó García.
Pero García apuesta por la nueva realidad del mercado panameño, y subraya la urgencia de que en el reordenamiento se establezca el proyecto de ley de servicio universal que según se sabe reposa en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Para el presidente de CWP es importante que ese proyecto de ley salga pronto, porque es el que le va a dar continuidad a muchos programas de desarrollo y no solamente a los teléfonos públicos.
García se refiere a la existencia, aun, de 130 mil familias con planes subsidiados, pero sobre todo a que la nueva ley iguala las condiciones competitivas con los nuevos operadores entrantes, "porque evidentemente nosotros seguimos teniendo ese costo y los nuevos entrantes no tienen ese peso en sus negocios".
García indica que no estamos en igualdad de condiciones porque una nueva empresa puede elegir hasta la barriada en la cual puede competir y nosotros tenemos la obligación de dar servicio a todo Panamá independientemente de si es rentable o no ese servicio.
En las últimas negociaciones los nuevos operadores han elegido los puntos de mayor rentabilidad en las ciudades de Panamá.
En tanto no se norme CWP sigue con la responsabilidad nacional, y los nuevos operadores no responderían por las áreas apartadas del país.
Para las principales autoridades de la empresa telefónica el mercado panameño sigue ofreciendo oportunidades para todos, y CWP tiene toda la disposición de negociar. No se puede hablar ni de retraso ni de monopolio, y para Yavel Francis por ejemplo, la presión colectiva deja una percepción de efecto publicitario.
José Miguel García señala que con la empresa que preside se puede negociar en lugar de presionar, y cree firmemente que todos pueden de manera conjunta hacer crecer el mercado panameño.