La Cámara Nacional de Tránsito (CANATRA) dio un plazo a la gubernamental Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) para que entregue los resultados del estudio económico "independiente" que debe ratificar o rechazar la unificación de la tarifa del transporte urbano colectivo a 25 centésimos, antes que culmine el mes de febrero del año 2001.
Héctor Rodríguez, dirigente de la CANATRA, consideró que si el estudio comienza a elaborarse a comienzos del mes de enero de 2001, antes que se acabe febrero ya deben estar listos los resultados de dicho estudio de factibilidad.
"Creo que antes que se acabe el mes de diciembre deben contratar a la empresa consultora que efectuará el estudio, porque si no se pierden los fondos, y lo que más puede demorar son seis u ocho semanas", dijo Rodríguez.
La junta directiva de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) aprobó la elaboración de un estudio económico "independiente" para determinar si debe o no aplicarse la unificación de la tarifa del transporte urbano, tras considerar que el análisis que efectuó la CANATRA estaba incompleto.
El estudio que financiará la ATTT cuesta B/. 100 mil y debe ser efectuado por una firma consultora independiente.
En tanto, el estudio de los gremios transportistas fue elaborado por el economista y catedrático universitario Guido Olmos, quien sustentó la posición de unificar el pasaje a 25 centésimos.
Igualmente, señala que la actividad del transporte es sólo un aspecto del desarrollo económico del país y que además debe considerar la inversión del Estado en infraestructuras como vías de comunicación, pasos elevados, subvención al sector en combustible y otros.
De acuerdo con el documento de los transportistas, la actividad se afecta con la práctica de algunos pasajeros que aprovechan la existencia de tarifas diferentes para evadir el pago del pasaje correspondiente, además de la práctica de autos particulares y colegiales que mantienen una competencia desleal contra las unidades autorizadas para el transporte de pasajeros.
El estudio de la CANATRA indica que la pérdida de la rentabilidad provoca el deterioro de la flota, con la consecuente mala prestación del servicio, la intensificación de la competencia, poniendo en peligro la integridad del usuario y la salida de conductores responsables que pasan a otras actividades laborales de mayor rentabilidad.