La amenaza de los conductores de buses de Pedregal de no prestar el servicio a San Joaquín y comunidades aledañas, por los constantes robos en el sector, fue suspendida temporalmente, luego de una reunión celebrada el pasado fin de semana.
En la reunión, llevada a cabo en la Iglesia de San Joaquín, se concluyó que tanto los residentes, conductores, Policía Nacional y autoridades locales trabajarán de manera conjunta, a fin de denunciar ante las instancias correspondientes a quienes se dediquen a asaltar a los conductores.
El dirigente de la ruta de Pedregal, Dionel Broce, manifestó que por lo pronto están satisfechos con lo acordado, no obstante, advirtió que de registrarse nuevos asaltos aplicarían la medida de suspender el servicio a esa zona de Pedregal.
Por su parte, el representante del lugar, Javier Líder, manifestó que hay interés de parte de la población que suman cerca de 20 mil personas, en solucionar el problema.
"No puede ser que 10 ó 20 pillos afecten a los residentes del lugar, el que sea sorprendido robando será entregado a las autoridades. Los vamos a denunciar para acabar con la zozobra en San Joaquín", sostuvo el concejal.
En la reunión participaron cerca de 500 moradores del área, así como la dirigencia de los conductores de buses, Policía Nacional, representantes de la Iglesia y de la Junta Comunal.
De suspenderse el servicio colectivo en ese sector, se afectarían los residentes de las comunidades de San Joaquín, San Ignacio del Cucuy, barriadas ERSA y Roberto Velásquez.
La dirigencia de buses de Pedregal optó por esta medida debido a los constantes robos de que son víctimas en esa área.
Aseguran que por día se han registrado hasta cinco asaltos, sin que las autoridades correspondientes solucionen el problema.