Según Dionel Broce, aún no hay nada en concreto. Sólo se ha conversado sobre las posibles alternativas de cambio al sistema actual, y algunas de éstas podrían estar implementándose en el 2007, como el del tren ligero.
"Podemos tener la mejor ley de incentivos en minas, pero hasta que no se den las condiciones internacionales, estaremos esperando a ver qué es lo que sucede", sostuvo.
Dijo que existen conversaciones con grupos de inversionistas canadienses, que representan a empresas muy serias, interesados en reactivar las concesiones que en el pasado tuvieron y otros que se interesan en nuevas concesiones.
"Inclusive, tengo entendido que hay uno de ellos que ha estado en conversación con los dirigentes de la Comarca Ngöbe Buglé para conseguir el apoyo y respaldo de los caciques y poder explotar yacimientos que se creen, existen en ese lugar", manifestó.
Igualmente, dijo que hay conocimiento e indicios de una gran variedad de lugares en donde existen yacimientos especiales con cobre.
En este sentido, explica que hay varias empresas en espera de una aprobación para inspección y posterior explotación y otras que informalmente buscan información de sitios que tengan la posibilidad de que en ellos existan minerales preciosos.
Canadá y Chile tienen las dos minas más grandes, sin embargo, por la gran cantidad de años en que han sido explotadas, se agotan, situación que gira la mirada hacia Panamá.
Un recurso que sí es aprovechado en Panamá es la extracción de minerales no preciosos (arena, piedra), especialmente en canteras.
Este es un negocio rentable en este momento por el auge del sector de la construcción desde a mediados de 2002, con una fuerte inversión de concreto y piedra.
El ácido sulfúrico es un producto corrosivo.
Es de gran viscosidad, incoloro y con una densidad relativa a 1,85.
Tiene un punto de fusión de 10,36 °C, un punto de ebullición de 340 °C y es soluble en agua, en cualquier proporción.