El ex presidente Ernesto Pérez Balladares rindió indagatoria ante la Fiscalía contra el Crimen Organizado por espacio de seis horas, en las que, según sus palabras, aportó documentación abundante que lo exonera del delito de blanqueo de capitales.
Pérez Balladares, quien arribó a la fiscalía a las 8:10 a.m., estaba acompañado por esposa Dora Boyd, su abogado Carlos Cabezas y fue escoltado unidades de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ).
En su declaración, que consta de 34 páginas, el ex mandatario negó estar implicado en delito alguno y mucho menos en el de blanqueo de capitales.
Al inicio de la diligencia, el ex gobernante revocó el poder otorgado a otros abogados que lo habían representado al inicio de la investigación abierta por el fiscal José Ayú Prado.
Pérez Balladares solicitó a la fiscalía que reconsiderara la medida de casa por cárcel aplicada en su contra, petición que no fue acogida por Ayú Prado.
Durante el receso de la indagatoria, el ex Presidente almorzó comida llevada de su residencia.
Paralelamente, el Juzgado Noveno Penal negó tres incidentes presentados por sus representantes legales.
El tribunal negó los incidentes de nulidad, prescripción de la acción penal y de recusación contra el fiscal Ayú Prado .
A la vez, el juez Diego Fernández admitió los incidentes de controversias planteados por sus abogados, y dejó sin efecto las diligencias del 23 de noviembre y 15 de diciembre de 2009, y ordenó a la Fiscalía la recepción de las declaraciones juradas a los señores Emma Reyes, Mario De Diego y Jorge Vernaza.
Trascendió que la Fiscalía apelará algunos de los incidentes resueltos por el Juzgado Noveno.
Se informó que en el juzgado permanecen sin resolver 12 incidentes presentados por los abogados de Pérez Balladares, varios de los cuales están dirigidos contra la medida de casa por cárcel.
Al finalizar la indagatoria, Pérez Balladares fue escoltado a su residencia de Altos del Golf por los agentes de la DIJ.