El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha tenido efectos negativos para la economía y, sobre todo, para el agro en México, según un estudio de la División del Servicio de Investigación y Análisis de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión Mexicana del año 2002.
Según el informe, el 60% de lo que comen los mexicanos en estos momentos es importado desde Estados Unidos.
El estudio revela que la firma de este acuerdo comercial en lugar de lograr efectos positivos, ha tenido repercusiones negativos, sobre todo, en el sector agrícola mexicano.
Se estima que desde la firma de este acuerdo, cientos de miles de pequeñas empresas han quebrado y en los últimos años, se han perdido cerca de un millón de trabajos agrícolas y cada día unos 600 campesinos pierden sus tierras.
Además, se estima que previo a la firma del acuerdo no se tomaron las medidas correspondientes para crear las condiciones previas y apoyo a los sectores productivos, lo que motivó que muchas de las personas dedicadas a la actividad hayan perdido sus puestos de empleo y en su gran mayoría han optado por migrar a las ciudades de Estados Unidos.
Se reconoce que al momento que se negoció el TLCAN, se declaró como producto "sensible" al maíz y al frijol, ambos fueron protegidos con plazos de desgravación de quince años.
Asimismo, se menciona en el mismo informe que a diez años de la entrada en vigencia de este acuerdo, existe un reconocimiento generalizado de los académicos, autoridades, políticos y organismos internacionales sobre los efectos negativos en la economía mexicana, en especial, en el sector agropecuario.