Cuando el testigo clave de la Iglesia Católica reveló a este diario pormenores de la forma en que un cadáver fue enterrado en Tocumen, muy pocas personas estiraron la imaginación para vaticinar que una prueba de ADN validaría que se trataba de Heliodoro Portugal.
Desde el pasado lunes 21 de agosto, se supo que las pruebas de ADN practicadas a los restos hallados en el Cuartel de Los Pumas en Tocumen, develaron que se trataba de Portugal y ahora las miradas reclaman dirección hacia los militares al mando y hacia los militares enterradores del cuerpo exánime.
En una entrevista concedida el año pasado, el testigo clave de la Iglesia, quien prefirió guardar la reserva de sus generales, identificó a Melbourne Walker y a un escolta del general Omar Torrijos, como dos de los tres militares que sepultaron el cuerpo en el cuartel Los Pumas de Tocumen.
No obstante y en aras de la exactitud, es de hacer notar, que el testigo clave ubicó la fecha del entierro en junio de 1971, mientras que Heliodoro Portugal fue secuestrado el 14 de mayo de 1970.
En la entrevista, concedida sólo a