Al menos tres personas resultaron muertas en las últimas horas debido a las fuertes lluvias que afectan a la mayor parte de los países centroamericanos, en las que miles de personas han tenido también que refugiarse en albergues.
En El Salvador, país que está en alerta debido a las lluvias, hoy se informó de la muerte de una niña de diez años a la que el miércoles le cayó un rayo en el departamento central de Cañas.
Según la Protección Civil salvadoreña, las tormentas también han causado daños en más de 70 viviendas y han obligado a la evacuación de 306 personas, 261 de las cuales han sido alojadas en albergues.
Las evacuaciones, sin embargo, tienen fundamentalmente "carácter preventivo", dijo el director de Protección Civil, Jorge Meléndez.
Estas lluvias son atribuidas a un centro de baja presión situado en el océano Pacífico y a una zona de convergencia intertropical que se desplaza por toda Centroamérica.
En Nicaragua las cifras de muertos por el temporal se mantienen en dos, mientras que el número de evacuados aumentó hoy a 1.626 miembros de 282 familias que están refugiados en una decena de albergues, según fuentes de la Defensa Civil.
El mayor Juan Pablo Marenco, de la Defensa Civil de Managua, aseguró que las zonas más afectadas por las lluvias son los departamentos de León y Chinandega, en el noroeste; Managua, Estelí y Matagalpa, en el norte, así como Chontales y Boaco, en el centro.
Marenco dijo temer que el número de evacuados aumente, ya que hay al menos treinta comunidades incomunicadas por los aguaceros.
Aún no se han evaluado los daños debidos a las lluvias en Nicaragua, pero los expertos temen que las precipitaciones continúen produciéndose debido al peligro de que una zona de baja presión que afecta al país se convierta en depresión tropical.
Por su parte, en Guatemala, donde los aguaceros causaron al menos nueve muertos en las últimas semanas, las constantes lluvias, que mantenían en alerta a las autoridades, se han convertido en un impedimento más ante otro desastre natural: la erupción ayer del volcán Pacaya, que ha causado ya dos víctimas mortales.
Las lluvias están dificultando la limpieza de la arena volcánica y las ceniza que están cayendo en un radio de unos cien kilómetros en torno al Pacaya y que han obligado a cerrar el tráfico del aeropuerto internacional La Aurora, en la capital.
En la capital guatemalteca y los municipios aledaños, bajo una persistente lluvia, los vecinos se esfuerzan por retirar de las calles y techos de sus casas las toneladas de arena y cenizas lanzadas por el volcán.
En Costa Rica 101 personas permanecen refugiadas en albergues a causa de las inundaciones provocadas por el temporal, que afecta sobre todo el litoral Pacífico del país, aunque las autoridades prevén una mejoría en las condiciones del tiempo.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) mantiene, no obstante, el estado de alerta para las provincias de Guanacaste y parte de la de Puntarenas, ambas en la costa del Pacífico, mientras que 154 personas regresaron hoy a sus casas tras mejorar las condiciones.
Según la CNE, el temporal ha afectado a 88 comunidades, dañado 20 puentes y 55 tramos de caminos y carreteras, pero no se han reportado mayores daños a los cultivos agrícolas de la zona.
Finalmente, en Honduras, donde el pasado fin de semana las lluvias causaron tres muertos, hay tres departamentos del occidente del país en alerta preventiva, lo mismo que en el valle de Sula, en el norte, y Tegucigalpa, sin que actualmente haya graves inundaciones.