MOISÉS Espino Durán es uno de los tres candidatos para ocupar la silla de la Rectoría de la Universidad de Panamá (UP). Aunque es tío del presidente Martín Torrijos Espino, no considera que esto sea un factor que incline la balanza a su favor o que le reste adherentes a su candidatura.
Su propuesta está centrada en promover la discusión y el intercambio de ideas dentro de la máxima casa de estudios, pues considera que "nadie se atreve a decir nada de la actual administración".
La razón: podrían estar sujetos a persecución como en otros tiempos. "Esto es injusto, cruel e irrespetuoso porque se está relacionando las actividades académicas con la política", manifestó.
Espino Durán tomó la iniciativa de aspirar a la Rectoría y trabajar para que las cosas cambien en beneficio de la comunidad universitaria. Considera que las actuales autoridades han perdido la labor de docencia y se han dedicado a convertir la UP en un botín político. "Hemos dejado de ser la conciencia crítica de la Nación y nuestra Universidad ha dejado de ser una de las mejores", indica, resaltando de que no existe una visión académica e investigativa.
Pero el profesor de Medicina no pinta todo el panorama de color oscuro. Está consciente de que se han dado algunos pasos en el camino correcto, y que no se perciben porque los recursos no se usan de la mejor manera.
Espino dice estar dispuesto a luchar para que el presupuesto de 125 millones de dólares que destina el Estado a este centro de enseñanza sea mayor. Tiene previsto invertir en laboratorios y equipos de última tecnología.
De dirigir la UP por los próximos cinco años, Espino Durán se compromete a manejar los fondos con total transparencia, y para ello, pedirá una auditoría financiera y le exigirá a las autoridades fiscales un balance de las investigaciones que han iniciado y que no se sabe absolutamente nada.
Roberto Arosemena Jaén es un candidato con más de 30 años de experiencia como profesor titular de Filosofía en la UP. Hace dos años obtuvo la Licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas y se considera un fuerte aspirante a la Rectoría.
Admite que no tiene recursos para promover su programa de trabajo como quisiera. Sin embargo, eso no ha sido impedimento para divulgar su propuesta en todas las facultades y centros regionales universitarios.
Arosemena Jaén promete una oportunidad académica para ciudadanos de bajos y medianos ingresos, de manera que tengan acceso total a la educación superior y no sean excluidos como sucede actualmente. Esa es la esencia de su plan de trabajo.
En tal sentido, indica que uno de los aspectos que amerita consideración es el carácter popular de la Universidad y la obligación de ponerse al servicio de la Nación sin distingo de clases.
Esto significa una matrícula accesible para los sectores populares tanto a nivel de pre-grado como se ha hecho, y a nivel de post-grados y maestrías que no se realizan. "Se tienen costos prohibitivos a nivel de las universidades particulares y eso lo vamos a cambiar", destacó muy optimista.
Arosemena Jaén no teme desafiar electoralmente a una administración que tilda de "prepotente", pues sus principales figuras la han convertido en el desmesurado culto a la personalidad, al punto que una de las avenidas lleva el nombre de su adversario Gustavo García De Paredes.
Arosemena plantea que la UP está herida, desactualizada y distante de aquellos fines que el artículo 7 de la Ley 24 establece taxativamente: "fomentar la generación del conocimiento y su transferencia de manera crítica a la sociedad, apoyar y estimular al sector público y privado en el proceso de actualización e innovación tecnológica para contribuir al desarrollo nacional...".
Es un fiel creyente de que la inamovilidad de la actual administración no es una excepción, sino una "amenaza inquietante", y por ello, se necesita un verdadero cambio.
"El hecho de que existen dos alternativas complementarias, más que un desafío a la actual administración, es un acontecimiento refrescante y esperanzador para la comunidad universitaria y nacional", puntualizó.
Gustavo García De Paredes ha sido rector en tres periodos: de 1994 a 1997; de 1997 a 2000, y de 2003 a 2006.
A pesar de ello, considera que no ha sido suficiente para terminar sus planes de trabajo en la UP que ha proyectado hasta el 2009.
Con tono "triunfalista" afirma que dirigirá la UP por los próximos cinco años, ya que tiene un respaldo mayoritario de la comunidad universitaria que confía en su propuesta.
García De Paredes describe la UP como una entidad del pueblo, popular autónoma, libre, pensadora y un baluarte de la sociedad panameña.
"Dígase lo que se diga, la Universidad es el instrumento que permitirá al pueblo tercermundista tomarse el futuro por asalto", resaltó como buen profesor de Historia.
Su propuesta está basada en cinco ejes: la transformación académica curricular, gestión institucional, extensión, difusión y producción de servicios, producción y desarrollo del conocimiento por la investigación, y finalmente, la comunidad universitaria.
Pretende implementar un Sistema de Evaluación y Acreditación para integrar procesos y resultados de la evaluación del currículo (profesores, recursos, programas), con miras a la formación permanente.
Dentro de sus planes tiene programado un intercambio académico interno y externo, que vincule a la UP con universidades, centros de estudios e instituciones internacionales y locales, en tareas de investigación y otras actividades a través de bases de datos.
García De Paredes es considerado muy "astuto" por algunos catedráticos, ya que hace unos años se oponía a la reelección y paradójicamente, hoy la favorece. Haciendo gala de la supuesta virtud, esquiva los cuestionamientos incesantes sobre el tema y se limita a manifestar que fue una Ley que tuvo el consenso universitario. "Borrón y cuenta nueva", sostiene.
Niega que la política se haya apoderado de la UP, y como ejemplo, mencionó que recibieron el apoyo de los mandatarios Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso y Martín Torrijos, pues han tenido una cordialidad con los distintos Gobiernos.
Aspira a dejar una de las mejores universidades de Latinoamérica, implementando una base científica tecnológica que permita el cambio.
Aunado a ello, su propuesta contempla el diseño, ejecución y evaluación de un Plan Estratégico de Investigación.
Tres propuestas para la Universidad
Los candidatos se disputan la Rectoría de la Universidad de Panamá.