La Policía Nacional (PN) seguirá con el mismo plan ejecutado el último año que apunta a la prevención, así lo reveló el nuevo jefe de esta entidad el comisionado Francisco Troya.
Pese a que Troya negó la aplicación del modelo de mano dura, recomendado por diversos personajes políticos y ex presidentes, por la ola de crímenes, sí pretende aplicar una novedosa estrategia.
Y es que Troya no medirá rango a la hora de poner a patrullar a los uniformados, pues señaló que no quiere "oficiales refrigerados", debido a que pretende aplicar una táctica operativa y de búsqueda de información para prevenir delitos.
Eso no es todo, pues el nuevo jefe de la PN tiene previsto involucrar a todos en el asunto de aportar mayor seguridad, pues manifestó que buscará alianzas con los sectores privados, públicos y civiles.
Durante la ceremonia de cambio de mando, que le otorgó el título de director de la PN, traspasado por el comisionado Jaime Ruiz, reconoció que se enfrenta a un gran reto.
Así mismo, agregó que su gestión se caracterizará por la transparencia y el combate a la corrupción institucional.
Aún no se designa al subdirector de la PN.