Nación

Tu rostro puede ser la cara del VIH/Sida, cuídate

No es sólo un problema de salud, es un tema de interés económico, educativo y social, que requiere más responsabilidad, porque de lo contrario en poco tiempo se abrirá como el "ánfora de Pandora".


En 10 años, Orlando Quintero, director ejecutivo de PROBIDSIDA, siente y cree que "es mejor entrarle a garrotazos a la gente? para abrirles la cabeza, entiendan y tomen acciones frente al VIH/Sida.

Quintero confesó a que se siente frustrado, porque aún no hay conciencia ni por parte de las autoridades, la empresa privada, ni por la población.

Estoy de 10 años de lucha. De luchar día tras día para que la gente tome conciencia y no sé lo que pasa. Se hacen de oídos sordos?, recalcó a

 

En medio de su desahogo, Quintero reaccionó y recalcó enérgicamente que no ha colgado los guantes y confía en que podemos cambiar el destino que se nos depara si el panameño asume otra actitud y cambia.

Las cifras no mienten y las proyecciones son severas para el país.

Si no se toman acciones de compromiso, en 10 años enfrentaremos el hecho de que el 43% de la población tendrá VIH/Sida. Esto porque, según Quintero, el panorama actual es similar al que hace 10 años tenía Botswana, un país africano que está a merced del mal.

 

¿Qué estaré haciendo mal? ¿Cómo puedo llegar a la gente?, se pregunta con mucha preocupación Quintero, quien dice que no se dejará vencer por la fuerte corriente.

Lo grave es que los últimos casos reportados son de personas de 15 a 44 años. Es decir, en peligro está el 80% de la población panameña.

La directora del Programa del VIH/Sida del Ministerio de Salud, Yira Ibarra, reconoció que hasta ahora no se han logrado muchos avances con las campañas. "Las campañas de protección y prevención no avanzan, porque son muy costosas. Por ello en el 2008 iremos a las comunidades", dijo.

 

En el marco internacional, la ONU solicitó a los Gobiernos que destinen más recursos para combatirlo, porque hasta el 2007 en el mundo hay 33.2 millones de personas con Sida, 2.5 millones infectados con VIH y 2.1 millones de personas fallecieron por el mal.

De Frente al Mundo. Yo vivo con VIH y qué
Los portadores del VIH y los enfermos de Sida enfrentan crueles estigmas. La sociedad los señala y los excluye.  Pero  esto no  detiene a Lorna Kelly.
Ella tenía 25 años cuando el VIH/Sida le dio una palmada a su esposo y de paso la tocó a ella.

Hoy tiene 35 años. Es viuda, madre de tres niños  y más que ser portadora de la enfermedad, es una heroína, porque no se ha dejado vencer. 

 

Firme y responsablemente decidió luchar por sus hijos.   Incluso, hace cuatro años dio a luz a una niña que, gracias a la detección temprana de la "transmisión vertical" (de madre a hijo), nació sana.

Su hija de cariño le llama "Lorna VIH" y no lo toma a mal, ya que ella   "asumió un compromiso" y en vez de dejarse morir, hoy da la cara al mundo que los estigmatiza, aparta y califica como "sidosos".

Por ello, hasta sus hijos colaboran con ella llevando el mensaje de prevención del VIH/Sida.  Así se convirtió en orientadora en la provincia de Colón.

 "Mi vida cambió para bien y no me arrepiento", recalcó.  Ella logró concienciar a la población para  alcanzar con éxito que la transmisión vertical disminuya a "0" y que la provincia ya no ocupe el primer lugar en número de casos reportados en Panamá.

"Mi vida es normal y estoy consciente. Vivo con la verdad", recalca Lorna,  quien no quiere callar ni esconderse del mundo,  porque "si Dios le dio la oportunidad, quiere compartir con otros" y llevar el mensaje de que hay que ser responsables cada vez que se tiene sexo.

No somos inmunes. Tres vidas, una historia
Gloria sólo ha tenido una pareja sexual en su vida.

Nunca se hizo una prueba para detectar el VIH/Sida, ni siquiera cuando se embarazó o después del parto.

Hoy tiene 30 años y desde hace 10, ella, su hijo y su esposo comparten la enfermedad.

"Me escondí por 5 años esperando la muerte porque estábamos enfermos", dijo.
 Pero recapacitó y hoy también orienta a los pacientes que acuden a PROBIDSIDA.
 Aunado a esto, le tocó enfrentar lo más difícil: cómo decirle a su hijo que también tiene VIH/Sida.

Confiesa que no fue fácil, porque tener VIH   es un duro golpe para un niño.  Por eso decidió buscar ayuda y no dejarse morir, ya que entendió que la enfermedad es una "ruleta rusa" y que a cualquiera le puede pasar.

Hoy vela por su hijo y por muchos más.

A "raja tabla", dijo a Panamá América que las personas se creen "invencibles", cuando la verdad es que  "no estamos las 24 horas con nuestras parejas. No sabemos con quién se acuestan y nadie tiene un letrero en la cabeza que dice: Yo tengo Sida".

Por ello recalcó que la prueba de VIH debe ser una rutina y todos deben realizársela, ya que con la detección temprana la historia de muerte cambia, más cuando se han sometido a tratamientos.


fecha edicion
old id
305540
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América