- 94 años tenía Rubén Darío Carles al momento de su fallecimiento. Nació en 1920 en Penonomé, Coclé.
Aquel hombre de corbata de gatito y voz ronca, Rubén Darío Carles, sembró un legado imborrable en la sociedad, en la que será recordado como el más celoso guardián de los recursos de una nación que apenas empezaba a vivir en democracia.
Durante las exequias de su funeral de Estado, que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana, el arzobispo José Domingo Ulloa lo recordó por su ética y moral, la cual fue puesta a prueba en momentos difíciles y que hoy lo corona como el panameño entregado a su Patria.

“Nuestro país necesita más Chinchorros Carles, capaces de deponer todos sus talentos, de ceñirse el cinturón de la austeridad para manejar adecuadamente nuestros bienes”, subrayó Ulloa.
“Chinchorro”, apodo que se ganó de cariño por su peculiar personalidad, será recordado como ese hombre que se caracterizó por su integridad, coherencia, transparencia y honestidad, así lo plasmaron personalidades del ámbito político, empresarial, económico y de la sociedad civil, que asistieron a su funeral.

Durante la ceremonia religiosa, como es característico en un funeral de Estado, la urna en la que se encontraban sus cenizas fue custodiada por la guardia presidencial y una guardia de honor, en la que por instantes cortos se turnaron ministros de Estados, así como familiares, conocidos y amistades de Carles.
La culminación del acto se caracterizó por el sonido de unas cacerolas, honrando la memoria de quien en vida vivió en el exilio por defender la democracia y los intereses de su nación.
“Vengo a darle un último adiós a quien, aparte de ser un hombre público, también fue mi amigo”, manifestó el expresidente Ernesto Pérez Balladares, quien aceptó ser adversario político de Carles, pero con el que luego cultivó una amistad.
Carles fue un servidor público que aportó obras como la creación de la Zona Libre de Colón y nuevas normas tributarias para fortalecer el tesoro nacional, además de ser ministro de Hacienda y Tesoro en el gobierno de Ernesto De La Guardia (1956-60); y de Agricultura, Comercio e Industrias en la administración de Marcos Robles (1964-68).
Como una forma de honrar al influyente banquero, economista y político, el edificio principal de la Contraloría, que ocupó entre 1989 y 1993, llevará su nombre.
Manifestaciones de cariño a quien fuera contralor de la República.
- @romuloroux: Mis condolencias a la familia de Rubén Darío Carles. Descansa en paz un gran hombre que dio mucho por Panamá.
- @gasnelljr: Ult. adiós a don Rubén Carles. Merecido funeral de Estado. Ojalá muchos func. en vez de recordarlo empiecen a imitarlo.
- @abdiel1964: Es un hombre que ha vestido nuestra patria de gala, sinónimo de honor, honradez.
- @rivera8: El ser un paladín de la transparencia y probidad. Ejemplo de lo que debe ser un funcionario.
- @jorgeivanc: Muchos ven con malos ojos la austeridad, pero don Chinchorro la hizo una virtud y supo aplicarla en tiempo oportuno.
- @sandraescorcia: Proponemos que la Contraloría General lleve el nombre de Rubén Darío Carles, quien representó los valores raizales de nuestra Patria.