El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, se comprometió con los familiares y sobrevivientes del bus incendiado 8B-06 a instalar lo más pronto posible una mesa de diálogo con el Gobierno, para buscar una manera de resarcir parte de la pérdida de sus seres queridos.
Ulloa reconoció que urge hacer los cambios en el sistema de transporte público, tema que debe ser prioridad para lograr un verdadero transporte digno del pueblo panameño.
El líder de la iglesia católica aseguró que buscará los medios para acceder al presidente de la República, Ricardo Martinelli y establecer un mesa de diálogo.
Recientemente un fallo de la Corte Suprema de Justicia deslindó al Estado de cualquier responsabilidad sobre la tragedia del 23 de octubre del 2006, fecha en la que 18 panameños murieron calcinados dentro de un bus de la ruta Corredor-Mano de Piedra.