Reproducimos un artículo del activista contra la dictadura, y fundador del diario "La Prensa", Roberto Eisennman, publicado el 9 de marzo de 1987, bajo el título "¿Quiénes son los dueños de Panamá?".
"Sin duda que William Hughes e Iván Quintero y sus colaboradores dedicaron un enorme esfuerzo en recabar las informaciones que contiene el libro titulado ¿Quiénes son "los dueños de Panamá"?
"De las informaciones, que yo conozco, encuentro muchos errores y omisiones en los listados y cuadros, pero el trabajo logrado especialmente en los anexos, puede tener algún valor de referencia.
"Pero tengo que objetar todo lo demás, incluso el título. Titular un libro "¿Quiénes son los dueños de Panamá?" y excluir la nueva (ya casi adulta) oligarquía militar, es ser poco serio. Si bien los autores en su introducción indican que no incluyen a los militares porque sus propiedades están encubiertas bajo el nombre de otros personeros y desearían evitar en lo posible la especulación, no es menos cierto que el libro está lleno de especulaciones respecto a los propietarios de leva.
"Ejemplo: Pág. 75. -Refiriéndose al Grupo ASSA, dice así: "Si bien en la junta directiva no aparecen ahora Carlos F. Rodríguez y Roberto Eisenmann, todo indica que aún tienen intereses económicos en dicha empresa, y que su exclusión de la junta directiva obedece más a un criterio político (dada la actitud de oposición política que tiene Eisenmann a través de su periódico "La Prensa"). Cualquiera puede comprobar que Rodríguez y Eisenmann vendieron sus intereses en ASSA en 1977, ya que fue una operación considerable y significó un cambio importante en la propiedad de ASSA.
"Así pues que el "todo índica que..." del libro es una especulación pura, a la que los autores tienen perfecto derecho; siempre que acepten que su libro contiene especulaciones para civiles, pero no se atreven a especular con los que el país entero sabe son los verdaderos dueños de Panamá: los militares.
"Todavía más allá: pretender que, como dice en la Pág.107, el que yo comparta en la Junta Directiva del Banco Continental con Don Vicente Pascual -a quien el libro identifica (pienso yo que equivocadamente) como miembro del PRD- significa que "las diferencias políticas son secundarias", es llevar la especulación a un extremo casi ridículo. Para nadie en Panamá es secreto que el autor de esta nota ha sido víctima de ataques, cárcel, exilio, amenazas y ahora un nuevo exilio. Pretender que estos traumas, vivenciales y familiares pueden ser "secundarios" a un interés económico es perder todo viso de objetividad, ser poco realista o por cegueras de dogma político, querer pintar un mundo que no existe. Hughes y Quintero no han ubicado bien los débitos y los créditos.
La crítica y el vocabulario moral de los autores, que podría ser respetada por quien escribe esta nota, queda devaluada y convertida en retórica vacía por la ausencia de crítica a la corrupta oligarquía fascista que maneja el país con actitud de dueño de finca.
"Concluyo que, a pesar de ser producto de un trabajo laborioso respetable, el libro "¿Quiénes son los dueños de Panamá?" termina haciéndole un gran servicio a los verdaderos dueños de Panamá y, por ende, un flaco favor a la República".