El Ministerio de Salud (MINSA) y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) se contradicen sobre las consecuencias que provocó el derrame de 5 mil barriles de crudo en la región de Chiriquí Grande, en Bocas del Toro, ocurrido el 4 de febrero de 2007.
Mientras los técnicos ambientales del MINSA aseguran que las especies tomadas como muestras para detectar hidrocarburos salieron negativas, los funcionarios de la ANAM plantean que la contaminación "fue severa" y que a la fecha se observan áreas afectadas considerablemente por el crudo.
El informe de la ANAM es contundente. Resalta la importancia de la zona afectada donde se encuentran arrecifes de coral, bancos de arena, desembocadura de ríos y manglares que contienen diversas especies que habitan en estas zonas. Además, señala que el derrame se debió a negligencia de la empresa Petroterminal de Panamá (PTP) y no a un evento fortuito.
Entretanto, el informe del MINSA, que se hizo con apoyo de PTP y bajo una estricta supervisión de los técnicos ambientales, concluyó que las muestras analizadas están libre de hidrocarburos.
No obstante, recomienda ante cualquier afección a organismos marinos, realizar otras evaluaciones en el lugar.
Le preocupa que el texto final del TPC no sea el que se discutió en las rondas de negociaciones a las asistió.
Allí se verificó el sistema de airea acondicionado del bus y las anomalías reportadas por su propietario.
También se analizó las reparaciones que se habían realizado al vehículo.
Luego se trasladó hasta el lugar a Ariel Ortega, propietario del bus, para que ofreciera detalles sobre las condiciones mecánicas del 8B-06 y sobre los trabajos de mantenimiento realizados.
Luego llegó al lugar Próspero Ortega, conductor del bus, quien explicó cómo logró auxiliar a varios de los pasajeros, quienes permanecieron tendidos en las aceras a la espera de ayuda.
Ortega viajó en el bus hasta la garita de peaje del Corredor Norte, ubicada a pocos metros del puente Martín Sosa.
Según algunos de los sobrevivientes Próspero Ortega en reiteradas ocasiones se opuso a detener el bus y a permitir que los pasajeros bajaran, "para no perder el dinero del viaje".
José Luis Núñez, uno de los sobrevivientes aseguró que en varias ocasiones se le solicitó a Ortega parar, pero este hizo caso omiso.
Núñez dijo que cuando el bus se detuvo poco después del puente Martín Sosa, ya olía a humo y cuando el ayudante levantó la tapa del motor el fuego se esparció por todo el vehículo.
Al ver el fuego y el humo empecé a patear una de las ventanas con todas mis fuerzas hasta que cedió, por allí pude sacar a mi hijo y a varias personas, pero hubo un momento en que el calor se hizo insoportable y no pude más, recordó.
La fiscalía evacuó los testimonios de Lidia Atencio, Luis Contreras y otros dos sobrevivientes, quienes se vieron afectados durante la diligencia. Ayer, alguno de ellos requirieron atención sicológica.
¿Qué espera de la reconstrucción?
Maylen Santos: Esperamos que tras esta tragedia el gobierno nacional y los transportistas tomen conciencia de la necesidad de dotar a los autobuses de la medidas de seguridad necesarias para prestar un servicio eficiente y cómodo. También esperamos que el Ministerio Público encuentre las pruebas para sancionar a los responsables.
Marielena Rojas: Aquí se deben encontrar las pruebas para condenar a los irresponsables que permitieron la circulación de un bus que no tenía las medidas de seguridad necesarias para prestar el servicio. No sé como quieren aumentar el costo del pasaje, si prestan un servicio muy malo y tratan al usuario con vulgaridades.
Noemí Castillo: Aunque la reconstrucción significó revivir todo el dolor y el sufrimiento de ese día,
era necesaria para poder saber cómo ocurrieron los hechos. También considero que la investigación estaba incompleta por no haberse hecho esta diligencia. Aquí los familiares podemos tener una idea de quiénes pueden ser los responsables reales de esta tragedia.
Katy Bonilla: Para mí es una oportunidad, aunque triste, de saber exactamente qué causó la tragedia y exigir a las autoridades la aplicación de la máxima sanción para los responsables. Aquí todos los familiares de la víctimas queremos justicia para nuestros seres queridos que murieron en el incendio del bus. Para nosotros esto será algo que nunca podremos olvidar.
José Luis Nuñez: Para mí que pude sobrevivir es una oportunidad de saber cómo pudieron salir del bus el resto de los sobrevivientes y poder dar un testimonio de las circunstancias en que se produjo el siniestro. Queremos que la gente entienda nuestro sufrimiento.