En estado acuático, el Aedes es fácil de eliminar, contrario a lo que ocurre en la etapa adulta.
En ese momento, los insecticidas matan sólo un 50%, el resto se vuelve inmune al veneno porque la información se la pasan a los huevecillos para que las crías nazcan resistentes.
El dengue es una enfermedad infecciosa de causa viral, que se presenta habitualmente como un cuadro febril denominado dengue clásico.
Se caracteriza por fiebre aguda, de duración limitada (2 a 7 días), con intenso malestar general acompañado de erupción cutánea.
Puede presentar síntomas hemorrágicos de escasa intensidad, como petequias (manchas pequeñas de sangre por hemorragias capilares), sangrado de la nariz y de las encías.
El tratamiento es de tipo sintomático y el paciente mejora completamente al cabo de siete días. Esta forma de dengue no es mortal.
Mientras que el dengue hemorrágico incluye los síntomas del dengue clásico, a los que se agregan manifestaciones hemorrágicas con aumento de permeabilidad vascular y anormalidades en los mecanismos de coagulación.