Las plantas son unas de las cosas más hermosas creadas en la tierra por Dios.
Es por esto que hay personas que se dedican a cultivarlas, protegerlas y a brindarle todo lo que necesitan con el fin de que puedan desarrollarse perfectamente.
En el Centro de Enseñanza de Investigación Agropecuaria de Tocumen (CEIAT), de la Universidad de Panamá, hay un área reservada específicamente para las plantas.
Este sitio se conoce como el invernadero, y aquí los estudiantes y profesores especializados se dedican a reproducir plantas de diferentes clases, incluso extranjeras, para cultivarlas y cuidarlas hasta que ellas solas puedan sobrevivir.
Gabriel Hidalgo, encargado de la Unidad de Beneficio de Semilla, informó que aunque el invernadero que tienen no es el modelo indicado y ya está un poco antiguo, tratan de brindarle la mejor atención a las plantitas para que no mueran y puedan reproducirse.
En estos invernaderos se producen plantas ornamentales, medicinales, especies forestales como árboles de guayacanes, robles, pinos, y árboles frutales como de papaya, naranja, mango injertado, entre otras.
Aquí también son alojadas por un periodo de tiempo las plantas traídas del extranjero, debido a que si se colocan de forma directa al campo, las variaciones del clima las matarían.
Este es el caso de las orquídeas silvestres, que son tratadas con mucho cariño, para ir acondicionándolas paulatinamente, hasta que se puedan colocar en el campo, porque sino sería una inversión perdida.
Hidalgo indicó que el invernadero de la Universidad de Panamá fue creado en 1975.
En ese entonces era el mejor que había, hoy en día está muy deteriorado, principalmente el techo, pues deberían tener mallas de sarán, que es un plástico con pequeñas ranuras que permite el paso de 1% a 100% de luz que es fundamental para los cultivos, y el de ellos se ha convertido en un foco de hongos, virus y plagas para las plantas, por lo que deben fumigarlas constantemente.
A pesar de esto logran obtener hermosas plantas, como la colección de chavelitas de diferentes colores que tienen, y de captus llamada buena madre, que se reproduce rápidamente.
Estas son comercializadas a módicos precios en el campus de la Universidad.
Este invernadero se llena de nuevas especies cada vez que inicia el periodo de clases en la Universidad, ya que los estudiantes cultivan sus propias plantas y se encargan del mantenimient.
Explicó que los estudiantes eliminan las hojas que son atacadas por hongos y las fumigan con los plaguicidas pertinentes.
A final de año son muchas las nuevas especies que logran reproducir y que son beneficiosas para las personas, porque además de adornar sus casas, la mayoría tiene grandes poderes medicinales que pueden aprovechar.