Pese a que está en el corazón de la Interamericana, el Parque Nacional Altos de Campana puede pasar inadvertido para muchos.
El lugar se muestra interesante para los amantes de la naturaleza y de las aventuras extremas. El año pasado, unas dos mil personas visitaron el área para abocarse a experiencias que implican libertad, exuberancia y adrenalina.
Quienes desean escalar o realizar caminatas dentro de las fronteras de este parque, tendrán que pagar entradas que oscilan entre los dos y seis dólares, dependiendo del tiempo o del recorrido que se desee. El lugar cuenta con guías quienes instruyen sobre las especies que habitan en los alrededores.
Hay muchos lugares para escoger; paisajes monumentales que a lo largo del país se muestran como estampas de una mágica estela natural, que han colocado a Panamá como un tesoro de la biodiversidad y del medioambiente en el continente americano. Un beneficio, que según informes de la Anam, además de resguardar el medioambiente, ofrece, aunque pequeño, es un aporte económico al Estado y, sobretodo, fortalece y eleva la estela del turismo en Panamá