EL CERRO Ancón se ha convertido en el lugar preferido por deportistas y ecologistas. Turistas, nacionales o extranjeros, familias completas, se aventuran a disfrutar de sus encantos, que una vez fueron plasmados por Amelia Denis de Icaza en su poesía al Cerro Ancón.
Victoria Ginja indicó a el Panamá América que se llena de emoción cada vez que lo visita.
"La primera vez que lo visité lo hice con unos compañeros de trabajo y me fascinó conocer un poco más de la historia de Panamá", indicó.
De igual manera, el lugar se presta no sólo para conocer un poco de la historia de nuestro país, sino también practicar algo de ciclismo.
Eliécer Pérez tiene 2 años de realizar ejercicios en el área.
Comentó que actualmente le toma sólo 8 minutos realizar el recorrido en este paraje.
Pérez asegura que además de ser un lugar muy seguro y tranquilo, es excelente para despejarse y alejarse de todo.
Lo cierto es que muchos son los aspectos que ayudarían a convertir en una visita más agradable las caminatas o paseos al Cerro Ancón.
Ello, porque a pesar que desde el lugar se puede aprecia la exuberante belleza de la ciudad, el contraste de los barrios y sus puertos, hace falta que habiliten puestos turísticos para descansar o documentarse.
Tampoco hay restaurantes o puestos para la venta de comida.
Además, no hay quien atienda al visitante para que le explique la importancia que tiene el lugar tanto en materia ecológica, así como histórica.
De las especies animales que habitan en el Cerro Ancón, seis (6) se consideran en peligro de extinción. El "armadillo nueve bandas", el mono tití, el ñeque, el venado cola blanca, la iguana verde y la boa, pertenecen a este grupo.
La boa, la iguana verde, el tití, el perezoso de tres dedos, el perico babinaranja, colibríes y el tucán pico iris se encuentran protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES).
En cuanto a la flora, existe una variedad de árboles, entre los que se puede mencionar el Panamá, el matapalo estrangulador, caucho, jobo, barrigón, palmas reales cubana y de Trinidad, que están en Panamá desde 1880; el otoe lagarto, membrillo, epifitas filodendro y la caña brava o palma brava.
Según evaluaciones, el bosque presente en este Cerro pertenece a la zona de vida del bosque húmedo tropical y en su mayor parte está conformado por asociaciones de bosques secundarios maduros (hasta 100 años de edad) y bosques secundarios jóvenes (de 40 a 50 años de edad).
Por su alta diversidad biológica el cerro se ha catalogado como refugio de vida silvestre. En él habitan más de 6 especies animales en peligro de extinción.
Tanto las bancas, como la garita principal, ubica en la entrada del sitio han sido descuidadas.
Quienes visitan el lugar solicitan que se le de mantenimiento.
El Cerro Ancón se formó hace 18 millones de años.
Turistas nacionales y extranjeros disfrutan de organizar caminatas y paseos familiares hacia este histórico y atractivo sitio.