La obra fue financiada por MHC Holdings Ltd. y este lunes fue mostrada al público; sin embargo, lo que muchos se preguntan es: "¿quién garantizará la conservación de la ruina?".
Ariel Espino, director de la Oficina del Casco Antiguo (OCA), señala que la responsabilidad de la preservación es del Instituto Nacional de Cultura (INAC), a través de la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico.
No obstante, informó que buscan crear una fundación o patronato para encargarse del Arco Chato y otras ruinas.
Lo que desean es darle más de estabilidad a las labores realizadas.
Según Espino, las ruinas de Santo Domingo generarán ingresos, en un futuro, a los locales que se crearán allí, es decir, habrá fondos para darle un mantenimiento.
"Estamos buscando una forma institucional mixto-público-privada para garantizar el mantenimiento", indica Espino.
Dice que el daño más grande es la vegetación que crece en la estructura.
En tanto, Emanuel González-Revilla, presidente de MHC Holdings Ltd., dice que de ahora en adelante es tarea de todos vigilar y proteger nuestro patrimonio.
Manifiesta que hay que sensibilizar a las autoridades y a la población para que las ruinas puedan estar con nosotros muchos años más.
Mientras el arquitecto restaurador de la OCA, Raúl Murillo, alega que quien debe velar para que la estructura se mantenga es la sociedad panameña, que tiene su representación en las instituciones gubernamentales y la sociedad civil.
Los trabajos de restauración del Arco Chato consistieron en un minucioso estudio pieza por pieza.
La empresa Epic Scan, llevó a cabo los trabajos de levantamiento arquitectónico tridimensional del Convento Santo Domingo, es decir, un escaneo láser de las dimensiones de las ruinas.
Utilizando la tecnología del escáner láser se puede capturar la realidad y generar mallas de puntos de edificios y de elementos arquitectónicos para su posterior modelado virtual.
El Arco Chato formó parte del Convento de Santo Domingo y fue construido por los monjes dominicanos en 1678. Colapsó el 7 de noviembre de 2003.
Las labores de restauración duraron año y medio.