El planetario es una especie de domo (cuyo interior tiene capacidad para 25 personas) el cual reproduce, como si fuera un teatro, las condiciones de una noche ideal sin luna para ver las diferentes constelaciones de estrellas y planetas del Sistema Solar.
El planetario ha sido donado por el gobierno japonés, a través de este centro de exposición científica.
Aulio Hernández, fiscal de la Asociación Panameña de Aficionados a la Astronomía (APAA), dijo que lo más importante recae en los niños, que no están acostumbrados a ver el cielo nocturno por la iluminación artificial a su alrededor.
De esta forma se les explicará mejor los fenómenos celestes y la ubicación precisa de las constelaciones.
La estructura del planetario está construido a base de Nylon y tiene una dimensión aproximada de seis diámetro de ancho y tres de alto, inflado por un mecanismo de presión de aire, contando, además, con un potente proyector en su interior que permite reproducir la posición de las estrellas o planetas.
Estando dentro del domo cuesta un poco adaptarse a la oscuridad, pero a medida que los ojos se ajustan a las condiciones respectivas puede descubrirse un cielo estrellado, como si se tratara de la realidad.
Allí el expositor, a través de un complicado sistema de botones, reproduce las condiciones y gira la proyección, según sea el caso, para dar con la ubicación precisa de los planetas. También puede ambientar su explicación con música.
Pueden contemplarse o eliminarse líneas de referencia, como la línea de meridianos y la línea del Ecuador Celeste, entre otras, que sirven para ubicar los planetas como Júpiter, Marte y Saturno, así como explicar el área donde se producen los eclipse lunares ante la sombra de la Tierra. Sin embargo, el giro rápido de la proyección estelar puede causar en las personas un ligero mareo.
Hidelgar de Herrera, del Centro Explora, dijo que ya se han empezado a entrenar los guías por los miembros de la APAA, y se tiene programado que este personal realice jornadas educativas durante el verano para niños de siete años en adelante.
"Nuestro objetivo es que los niños sepan más de astronomía, cómo se ve el cielo en Panamá y cuál es la importancia de este proyecto para la educación", puntualizó.
El primer planetario construido en el hemisferio occidental estuvo localizado en Illinois, Chicago, en 1930.
El planetario panameño recibe el nombre de Cosmodessy III, desarrollado en Francia y distribuido a través de la Empresa MMI Corporation de Baltimore, Estados Unidos.
Proyecta en su totalidad la esfera celestial septentrional y meridional, además de 1, 500 estrellas, la Vía Láctea, la Luna y varios componentes del Sistema Solar.