Para los residentes es ilógico que se haya aprobado un proyecto en la cima del Cerro Ancón, ya que es un área protegida y de reserva natural, en donde está totalmente prohibido la caza, tala, quema, recolección y destrucción de los recursos naturales.
Los planteamientos de los residentes son compartidos por el ex subadministrador del Canal, Fernando Manfredo, en un artículo de opinión publicado en este medio.
Manfrendo plantea que el Cerro Ancón tiene un valor sentimental para el pueblo panameño que debe respetarse, y el proyecto está en contra de la belleza escénica de la cima.
Panamá América hizo un recorrido por el Cerro Ancón y pudo conocer que estos terrenos fueron utilizados por las indígenas y españoles en la época de la colonia.
Además, fue utilizado como mirador. Durante el proyecto francés de construcción del Canal, fue el centro de planeamiento, incluso se instaló el Hospital la Compañía del Canal, que luego pasó a ser el Hospital Gorgas, explicó Rimsky Sucre.
Frente a los cuestionamientos en contra de la resolución de la Autoridad Nacional de Ambiente, los empresarios y la entidad indican que se cumplió con todos los parámetros establecidos.
En contra de las anomalías que señalan los residentes, los de la empresa Inversiones Guararé consideran haber cumplido con todo lo que establece la ley y anunciaron el inicio de los trabajos.
De acuerdo con el presidente de la empresa, Carlos Felipe Escobar, tienen conocimiento que se deben realizar nuevos estudios de suelo, pero eso no quiere decir que el área donde se construirá el teleférico no es la adecuada.
Los inversionistas del proyecto se encuentran preocupados por la oposición tan férrea que ha declarado un grupo considerado por ellos como los nuevos "zonias del Cerro Ancón".
Sin embargo, la última palabra sobre el proyecto del teleférico en esta área protegida la tendría la Corte Suprema de Justicia.