EL TRÁNSITO de un camión por el paso vehicular que lleva a hacia la avenida de los Mártires hace estremecer las paredes de los apartamentos de los multifamiliares de Santa Cruz y los edificios Hortensia en el corregimiento de Curundú.
Está es la situación que durante las 24 horas viven los inquilinos de estos edificios.
No sólo es el ruido de los carros y camiones, también se les ha eliminado su privacidad.
Desde los autos se puede observar el interior de los apartamentos porque la mayoría de las ventanas está dañada y no cierra.
La salud de estos moradores también corre peligro, debido al humo que expulsan los autos que circulan por el área.
Desde los inicios de la construcción de este puente vehicular en el 2000, nos opusimos, señala Mariana de Acosta, presidenta del Comité de Desarrollo Integral de Curundú.
Agrega que se reunieron con la Junta Comunal de ese período, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Ministerio de Salud (MINSA) y el Banco Hipotecario Nacional (BHN), pero no obtuvieron respuestas. Con el pasar de los años, los daños se han incrementado.
Acosta indica que están de acuerdo con el avance del país, pero consideran que sus vidas son más importantes y no han sido valoradas por ninguna de las instituciones antes señaladas.
Panamá América realizó un recorrido por el interior de los edificios, donde observó que hay muchas rajaduras en las paredes, pisos y techos de la mayoría de apartamentos.
Según Alicia Sánchez otra de las residentes, ellos tienen que pagar altas mensualidades al BHN y no les dan el mantenimiento necesario.
En una nota enviada por el MOP el 16 de junio se les comunicó que "sus propiedades serán afectadas en beneficio de la comunidad".
"El MOP nos prometió instalar ojos de gato y un semáforo intermitente en la avenida Frangipani que también pasa cerca del multifamiliar de Santa Cruz, para que los carros disminuyeran la velocidad, además de construir los laterales del puente de manera que si algun carro se volcará no cayera hacia afuera, pero reúne las condiciones", concluye Acosta.
Senen Mosquera, representante del corregimiento, se comprometió a luchar por la comunidad como el vocero ante las autoridades del gobierno, para que se atiendan estas situaciones.
Este puente ubicado en la intersección de la vía Luis F. Clement y avenida de Los Mártires, localizado a un costado de las oficinas principales de la Policía Técnica Judicial (PTJ), fue inaugurado el 7 de septiembre de 2001 por el MOP.
La estructura fue construida mediante contrato con el Estado panameño por la empresa Proimpetrol-Termoténcina, S.A., a un costo de 1 millón 900 mil balboas. Tiene una longitud de 186 metros, una altura máxima de 5,50 metros y su circulación se dirige en un solo ramal de dos carriles, hacia la Avenida de Los Mártires.
Los edificios tienen seis pisos, y en cada uno hay alrededor de 100 apartamentos.
Un puente de problemas no los deja vivir tranquilos
El hogar, dulce hogar, ya no lo es desde que el puente trajo ruido y contaminación.