La preferencia de una persona por el olor corporal de otra depende, en alguna medida, del género y la orientación sexual de ambas.
Tanto a una mujer como a un hombre, sea heterosexual o homosexual, lo más probable es que su olfato le guíe como a un sabueso, hacia personas con sus mismas inclinaciones. Ello se debe a nuestro sexto sentido: el olfato sexual.