Kaiser Bazán, cuando era candidato a la segunda vicepresidencia en la nómina de Unión Por Panamá, prometió que no sería " ni vago ni mudo".
Hoy, al finalizar su período, asegura que ha cumplido porque es una persona que cumple no sólo con lo asignado por la Presidenta Mireya Moscoso, sino también con su propia agenda.
No obstante, Bazán es partidario de que se elimine un vicepresidente por la carga fiscal que ello representa para un país pobre como lo es Panamá.
"Un vicepresidente es más que suficiente", expresó Bazán, quien asegura que se siente satisfecho por "el granito de arena" que ha aportado al Gobierno con su trabajo.
Bazán explicó que aprovechó su vínculo con el sector privado para promoveer actividades a favor de la llegada de inversión extranjera en el país.
Indicó que siempre se ha mantenido ocupado promoviendo la Zona Libre de Colón, el Museo de Ghery en Amador, el Gobierno Electrónico, la Ley de modernización del IDAAN y el Plan Puebla-Panamá, entre otros asuntos que ha atendido.
De igual forma, el ex vicepresidente de la República, Ricardo Arias Calderón, opinó en una ocasión que una vez electos los vicepresidentes "no sirven para gran cosa", al tiempo que los calificó como "llantas de repuesto".
A su juicio, los vicepresidentes hacen mejor trabajo cuando ejercen cargos dentro del Gabinete.