Nación

Un virus muy extraño

Médicos aconsejan revisar los patrones de vida para no contraer el peligroso mal.


Algunas prácticas cotidianas, estilos de vida inadecuados o malos hábitos de alimentación, y el padecimiento de enfermedades ponen al organismo en riesgo. Si a esto se le suman las infecciosas causadas por virus y bacterias, la situación se torna grave.
La repentina aparición del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) debe llevar un poco a revisar estas conductas y a fortalecer las normas básicas de aseo, porque si llegara a contraer una enfermedad infecciosa como la neumonía atípica o SRAS, las consecuencias podrían ser fatales. Pero, ¿qué hacemos que causamos estos daños? La respuesta hay que buscarla en la conducta, ambiente, herencia genética, e historial médico.
El estar sometido constantemente a situaciones estresantes, dormir poco o desvelarse mucho; ingerir mucho alcohol, afectan hasta el mejor de los sistemas inmunológicos.
Además, si cuando siente algún síntoma de resfriado, tos, dolor o picazón en la garganta toma antibióticos sin ninguna prescripción...
O si consume inadecuadamente los que le prescribe su médico y guarda una parte para otra ocasión... ¡Cuidado!, porque está abriendo las puertas al virus y bacterias que son los agentes causantes de enfermedades.
En el caso de las enfermedades respiratorias como la faringitis, resfriados, la influenza, el 90 a 95 por ciento son virales y no ameritan la administración de antibióticos, asegura la Dra. Itza Barahona de Mosca, encargada del Departamento de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud.
Explica de Mosca que el uso inadecuado altera el sistema inmunológico y la flora normal, que no es más que cierta cantidad de bacterias, hongos y virus propios de cada organismo y que lo defienden de los invasores.
Entonces -destaca- el consumo de antibióticos va matando a estos hongos y bacterias buenas y causa cepas más resistentes y cuando en verdad necesita el antibiótico como lo ha tomado mal ya no le sirve, y requiere uno más fuerte que afecta a otros órganos y por consiguiente tiene un costo mayor.
Pero sumado hay otros asociados a las condiciones climatológicas, a la densidad de población y el hacinamiento que favorecen la propagación de estos virus.
Asia, donde se dieron los primeros brotes del SRAS, posee estas características. Las víctimas que ha cobrado la aparición de la neumonía atípica o el SRAS tiene al mundo científico en ascuas.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta ayer se reportaron 2,722 casos; 106 defunciones y se ha diseminado la fuente de contagio de Asia a países de Europa y América, siendo Canadá el más afectado.
Los primeros casos se reportaron al sur de China y de allí se ha diseminado a Hong Kong, Singapur, Taiwan, Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Brasil y otros.
La mayoría de los contagiados son personas mayores de 40 años, algunas con historial clínico de hipertensión y otras enfermedades, explica la consultora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Dra. Laura de Thomas.
El agente exacto que lo causa es desconocido, aunque sí se sabe que sus síntomas, tos, fiebre, estornudos, dolores de cabeza, cuerpo, son iguales a los de un resfriado común con la variante de las complicaciones que desencadena y que en casos severos produce la muerte.
Lo que se conoce es que el periodo de incubación es de 2 a 7 días, que las dos primeras semanas son las más preocupantes y que las medidas de prevención son vitales.
Afirma la Dra. Mosca que, como el virus, el SRAS se puede transmitir ya sea si respiramos las partículas de las gotitas de saliva que se expulsan durante una conversación o por las miles que se exhalan cuando se estornuda. La principal medida es básica: aprender a usar el pañuelo para cubrirse la boca, lavarse las manos y buscar ayuda médica si se siente mal.
El SRAS en el ambiente no permanece vivo durante mucho tiempo y una vez que cae en el piso muere en dos o tres horas, pero si está en suspensión puede durar varios días, resalta Thomas.
Manifestó que también hay reportes de que el virus está presente en las heces, como en las secreciones de los infectados.

El SRAS es un virus de comportamiento agresivo, pero se desconoce cuál es el agente exacto que lo causa. La investigación ha demostrado la presencia de un Corona virus en una gran cantidad de los afectados.
Thomas señala que su nombre obedece a que tiene rayitos como las coronas. Destaca que el SRAS es un virus nuevo de esa familia.
Por ello se esfuerzan en determinar si es un nuevo virus, si existía en animales o en el ambiente y por qué ha entrado a circular entre los humanos.
Para la Dra. Itza Barahona de Mosca, el reto de esta enfermedad es que los síntomas no son fáciles de identificar ni para el paciente ni para el clínico que está en un cuarto de urgencia o en una consulta externa.
Explica que por el comportamiento del virus, China, donde se dio el brote, inició una serie de estudios bacteriológicos y, en algunos casos, encontraron clamidia neumonia, bacteria causante de las neumonías atípicas.
Pero como en salud todo evoluciona, antes lo que se conocía eran las neumonías clásicas, pero al ir cambiando los microorganismos, por malas costumbres de los seres humanos o la evolución propia de las especies surgieron las neumonías atípicas, cuadros que no se comportan como lo que se conocía anteriormente.

Según la especialista, además de las condiciones climatológicas de la región asiática, la gran cantidad de población y el hacinamiento permiten que los virus circulen rápidamente, cuando pasan de una persona y pueden producirse mutaciones.

 
Según la especialista los países de riesgo son los que ya tienen la transmisión activa de la enfermedad, pero los demás también están en riesgo, más los de tránsito. Por ello es muy importante la responsabilidad ciudadana.
El Ministerio de Salud (MINSA) ha reactivado el Grupo Técnico Nacional para la Prevención y Control de Enfermedades, que está formado por representantes de los hospitales de tercer nivel público y especialistas de infectología y entes superiores como la Caja de Seguro Social (CSS ) para alertar a la población sobre el avance de esta epidemia.
Confirmó que ya se han hecho todas las aclaraciones de que en Panamá no hay neumonía atípica o SRAS y que el caso sospechoso fue el de un paciente que falleció por un problema respiratorio "que estamos investigando para llegar al diagnóstico, pero sabemos que la causa de muerte directa fue un infarto agudo del miocardio".
Respecto a los costos evalúa que deben ser muy altos porque hay pacientes que han necesitado 5 días en cuidados intensivos y otros 3 semanas y "si cada día en intensivo cuesta alrededor de 500 dólares, en un sistema de un costo promedio, en la clínica privada puede costar hasta 1,500 dólares sólo en el cuarto, no estamos hablando de personal médico ni medicamentos. Cualquier paciente en cuidados intensivo es muy costoso".

Explica que la mayoría de las personas que les da este virus pueden tener un cuadro moderado, leve, quizás un 10 por ciento va a hacer un cuadro respiratorio. El total de los contagiados por el virus se desconoce. "Conocemos el dato del total de gente que le ha dado el cuadro severo", de esos el 3.5 por ciento se muere o se puede morir.
De 100 personas que le ha dado el cuadro severo 3 a 4 pueden morirse, es decir , la letalidad no es alta, lo que sí es alto es la agresividad del comportamiento clínico que requiere atención intensiva, asegura.

La alerta se ha dado a los médicos, al personal de los aeropuertos, puertos, hospitales, líneas aéreas, agencias de viajes para tratar de identificar a las personas que vienen de las áreas infectadas.
La OMS no ha puesto en restricción a esos países, pero recomienda que si lo hacen sea por una razón que no puede posponer, hasta que no se conozca más de la enfermedad y que quienes vienen de esas áreas reporten sus contactos.
"Toda persona que haya venido de allá debe ser responsable y saber que los 10 ó 14 primeros días es un periodo crítico que la persona ante el menor síntoma debe buscar atención y usar mascarilla".
Manifiesta que con la aparición del SRAS se está tratando de atender en un área aparte a los pacientes que van con problemas respiratorios.

 
Aunque son muy pocos los virus que se curan o se previenen con medicamentos, en el caso del SRAS se usan los antibióticos fuertes para proteger al paciente de infecciones secundarias. "El antiviral que se está usando, es para tratar de contener la multiplicación, no lo elimina pero evita que se multiplique y evita la virulencia".


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115143
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América