Es justo eso lo que se trata de hacer desde la Academia de Béisbol que dirige el pelotero.
La iniciativa cuenta con el auspicio del departamento de Narcóticos de la Embajada de Estados Unidos en Panamá, la Unidad Anti - Pandillas de la Policía Nacional, la empresa Panama Ports Company y AES Panamá.
Es una actividad en la que participan niños residentes de El Chorrillo, Curundú, San Felipe y San Miguelito, quienes reciben entrenamiento deportivo, uniformes y equipos necesarios.
Son jóvenes, expuestos a pobreza extrema, problemas familiares, altas incidencia de uso de drogas y alcohol, al igual que a actividades pandilleras.
Sus edades varían entre 6 y 16 años y son seleccionados por la Unidad Anti - Pandilla de la Policía.
Rolando Vargas, de ocho años, es uno de los afortunados con el programa.
Él vive en Vacamonte y desea ser como Jorge Posada, jugador de los Yankees de Nueva York, mientras que otros como David Laña, de seis años y residente en Don Bosco, aspira a ser como su padre Nicolás Laña, quien era beisbolista.
Omar Moreno contó al Panamá América que la academia inició labores hace un año, pero la liga de béisbol inauguró el pasado 22 de abril.
Según Donald Gosselin, asesor de desarrollo policial de la embajada de los Estados Unidos (sección Narcóticos), ellos han ayudado a más de 80 niños de áreas como San Felipe, el Chorrillo, Curundú, San Miguelito, Samaria, entre otros lugares.
Agregó que este proyecto además de alejar a los infantes de la delincuencia, los ayuda a mejorar su conducta y a ser disciplinados.
A los niños participantes también se les exigen buenas calificaciones.
Y es que deben estudiar y mantener un promedio no menor de 3.5.
Los niños practican de lunes a viernes de 3: 00 p.m. a 6: 00 p.m. y los sábados realizan los juegos.
También están habilitando instalaciones con aires acondicionados, cerca a la cancha de béisbol, para instruir a los infantes.
Se mostrarán videos que contribuyan a estimularlos.